El escenario actual en Irán desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel recuerda vagamente a lo que ocurrió en Venezuela el pasado 3 de enero. No por la magnitud del conflicto, sino por la esperanza del pueblo.
En Venezuela muchos celebraban la captura de Nicolás Maduro porque creían que se traduciría en un cambio de rumbo para su país fuera de la dictadura. En Irán, muchos celebran la muerte del ayatolá y el ataque porque podría significar la caída del régimen.
Sin embargo, la politóloga hispano-iraní Anahita Nassir advierte que no será de manera "inminente": "Lleva 47 años preparándose para su propia superviviencia", detalla en Por fin. "Y lo ha demostrado con esta capacidad de resiliencia".
Según argumenta Nassir, durante este casi medio siglo "ha habido protestas internas, presiones externas y sanciones internacionales", pero "ninguna ha conseguido debilitar el poder del régimen". Es por ello por lo que la experta insiste en que "la muerte del líder espiritual" Alí Jamenei "no significa que la estructura vaya a caer de manera inmediata. Es posible que se esté erosionando internamente, pero no será un colapso inminente. Están intentando ocupar el vacío político antes que demostrar que hay debilidad", denuncia.
La muerte del líder espiritual no significa que la estructura vaya a caer de manera inmediata
Preguntada por la situación actual del pueblo iraní, la politóloga describe que "la población tiene un gran malestar acumulado de 47 años, de muchas veces que se han levantado en protestas y que han sido reprimidos".
Además, es contundente respecto a las verdaderas intenciones de Estados Unidos e Israel: "El pueblo lo tiene clarísimo. La intención de Trump y Netanyahu no es precisamente la liberación de un pueblo sometido, sino que hay intereses políticos y geoestratégicos".
