Irán ha anunciado la muerte del ayatolá Jameneí después de los ataques de Estados Unidos e Israel. Una noticia que ha sido interpretada de dos formas opuestas en la población: celebraciones por parte de los contrarios al régimen y protestas por parte de los afines. Cabe recordar que Jameneí llevaba en el poder 40 años; los más jóvenes no conocen el país sin él al frente.
Tras el anuncio de su muerte, la población contraria al régimen de los ayatolás salió a las calles a celebrarlo. Tal y como se puede observar en vídeos difundidos por Reuters, la euforia y gritos de celebración se apoderaron de la gente tras conocer la noticia por la noche. Las calles se colapsaron, porque muchos salieron en coche para pitar y recorrer la ciudad. De hecho, en una de las calles de Karaj, la población iraní se concentró para bailar.
En otro punto de la ciudad tiraron fuegos artificiales y un hombre llegó a subirse encima de un monumento, sobre el que colocó la bandera pre-revolucionaria.

Protestas, tristeza y lamentos
Sin embargo, en otros puntos de la ciudad, las reacciones han sido muy contrarias. A primera hora de la mañana, los afines al régimen han salido a la calle a protestar y a llorar la muerte del ayatolá Jameneí, "en estado de shock" e "impactados". "Hemos perdido nuestra persona más querida, nuestro líder, nuestro maestro", ha lamentado emocionado un hombre iraní a Reuters.
Otros han apelado a la "venganza" que esperan que sea "contundente", en concreto contra Israel. "Como dijo el propio líder: 'Israel debe ser eliminado de la faz de la tierra'", ha recordado otro. Un sentimiento compartido por otra ciudadana: "Quizás si todo Israel fuera arrasado, quizás Netanyahu debería ser asesinado sin duda, quizás eso calmaría un poco nuestros corazones".

Con banderas iraníes y fotografías del líder supremo, Saina y Reza, habitantes de Teherán, han asegurado a Reuters que son "más fuertes que nunca" y que "no" tienen miedo. Amir Ali, otro ciudadano iraní, ha destacado su "apoyo firme" al gobierno y que está "listo para defender la patria". Leila ha ido más allá asegurando que "sacrificará" su vida "si fuera necesario".
Reacciones en otros países
En otros países las reacciones tampoco se han hecho esperar. Por ejemplo, en Pakistán han muerto al menos 10 personas en la ciudad de Karachi, tras el estallido de enfrentamientos entre la policía y protestantes afines al régimen del ayatolá. Según el portavoz del servicio de ambulancias y rescate Fundación Edhi, Azeem Khan, "los cadáveres ya han sido trasladados al hospital civil de Karachi".
En Iraq sus ciudadanos también han salido a las calles como protesta por la muerte del ayatolá, que han calificado de "gran catástrofe" en declaraciones a medios locales. "Hemos vivido uno de los días más duros de nuestras vidas", han añadido. "Hoy todos somos huérfanos", han lamentado.
Por su parte, en Srinagar, una ciudad administrada por Cachemira, en India, también se han llenado las calles como protesta. "Todo lo que teníamos se ha acabado" o " Nuestro líder, el ayatolá Alí Jamenei, ha sido martirizado de forma despiadada" son algunos de los testimonios de los ciudadanos.

