Durante la tertulia de hoy en Más de uno se ha debatido sobre la situación política y económica de Cuba, así como sobre las posibles estrategias de Estados Unidos para influir en un cambio de régimen en la isla. Ayer, lunes 16 de marzo, Donald Trump declaró que tendrá "el honor" de "tomar o liberar Cuba".
Carlos Alsina planteó la hipótesis de que la Administración de Donald Trump pueda estar explorando fórmulas alternativas a una intervención militar directa, apostando por una transformación interna del sistema cubano. Esta estrategia pasaría por identificar figuras dentro del propio Gobierno cubano que mantengan una buena relación con Washington y que puedan liderar una transición controlada, abriéndose así un "casting" para hacer de Delcy Rodríguez en Venezuela, es decir, "no una transición hacia la democracia si no una prolongación del régimen dictatorial durante un tiempo, pero tutelado por el Gobierno de los Estados Unidos".
Por su parte, Paco Marhuenda ha comentado que, frente a opciones como una invasión militar o un golpe de Estado, Marhuenda defendió que una vía indirecta, inspirada en precedentes como el caso venezolano, podría resultar más viable. "Está muy bien que Cuba transite hacia una democracia y que acabe el régimen corrupto y criminal que actualmente gobierna, como en Venezuela", a lo que Pilar Velasco le corta preguntándose "dónde está la democracia en Venezuela".
"Lo que va a hacer Trump me parece muy acertado"

"Es una transición. Aquí hay dos opciones: o se intenta un golpe de estado militar, con el coste que tiene, o se intenta derrocar al régimen desde dentro", explica Marhuenda, añadiendo que, "en ese escenario, lo que va a hacer Trump me parece muy acertado".
También ha mantenido que, él, por circunstancias de la vida, conoce a gente que está en Cuba o "que va y viene", por lo que conoce la situación desde dentro y "es muy precaria". "La sociedad vive como se vive en un régimen corrupto, con economías paralelas y economía de subsistencia", explica.
Asimismo, se cuestionó el liderazgo del actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, al que se calificó como una figura subordinada a la influencia de Raúl Castro. En este contexto, Marhuenda defiende que un cambio impulsado desde dentro podría abrir la puerta a una futura democratización del país.
No obstante, el debate dejó patente la división de opiniones sobre el papel que debe desempeñar Estados Unidos. Mientras unos consideran legítimo favorecer un cambio político en la isla, otros advierten de la falta de garantías por parte del gobierno estadounidense para que dichas estrategias conduzcan a una democracia plena.

