mercado del automóvil

La Comisión Europea recurre al proteccionismo para salvar a la industria del automóvil

La Comisión trata de frenar el impacto de la competencia procedente desde Asia en el mercado del automóvil.

Jacobo de Regoyos

Madrid |

Uno de los coches que se fabrica en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza)..
Uno de los coches que se fabrica en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza).. | RAMÓN COMET / EUROPA PRESS

La industria del automóvil ha sido históricamente parte de la marca Europa. Sin embargo, está en peligro y nadie duda de que este sector está empezando a sufrir una competencia descarnada procedente de Asia. A este ritmo, los coches del futuro que circulen por nuestras autopistas, autónomos, eléctricos y conectados, pueden no ser Mercedes, Citroën o Alfa Romeo, sino chinos.

La Comisión lo sabe, y está intentando invertir la tendencia con este plan. Un plan proteccionista que empieza vinculando la futura Ley de Aceleración de la Descarbonización Industrial (LADI) que se presentará éste año, a la fabricación en el viejo continente.

Baterías

La parte más importante del coche eléctrico es la batería, así que la Comisión pone especial énfasis en la producción de baterías, mercado ahora mismo completamente dominado por China, y anuncia ayudas de 1.800 millones en dos años a los fabricantes europeos para que investiguen también cómo mejorarlas y hacerlas funcionar con minerales que nos hagan menos dependientes de esas famosas tierras raras de las que Europa no dispone, y nuestros competidores sí.

Apoyar toda la cadena de valor de las baterías de nueva generación es la única forma de evitar dependencias energéticas y estratégicas que Europa no se va a poder permitir si quiere aprender las lecciones del pasado y ser un actor independiente.

Agilizar los puntos de carga

La Comisión sabe que para que los nuevos coches eléctricos se vendan, el cliente tiene que sentirse seguro de algo tan simple como cargarlos. Así que se busca agilizar la burocracia sobre los puntos de carga obligando a los países a considerar como "prioridad absoluta" la tramitación de los permisos para así conseguir que se amplíe con más rapidez la infraestructura.

Coche autónomo

El coche del futuro, además de eléctrico, será autónomo. Así que se seguirá impulsando el desarrollo del marco regulador de los vehículos autónomos con inversiones público-privadas de alrededor de 1.000 millones respaldadas por el Programa Horizonte Europa durante el período 2025-2027. Se trata de impulsar el software y hardware que hacen posible la conducción autónoma a través de una alianza de la industria para que las empresas unan recursos y desarrollen software compartido, chips y tecnología de conducción autónoma.

Compras

Además, el ejecutivo comunitario insta a los gobiernos de la UE a ofrecer ventajas fiscales para fomentar la compra de vehículos eléctricos y de bajas emisiones con el foco puesto no sólo en los turismos, sino en las flotas empresariales. Medidas que visualicen un incentivo para elegir vehículos de emisiones cero frente a los convencionales. Lo que no se ha incluido en el plan presentado hoy es un plan específico de incentivos a la compra del coche eléctrico. Hay un compromiso de unificar criterios entre estados miembros porque la descoordinación actual es confusa en un supuesto mercado único y se estima que deben imponerse los mejores métodos de ayudas en toda la Unión si es preciso reformando las normas de ayudas de Estado para facilitar que se puedan combinar estas ayudas europeas con subsidios nacionales.

Respecto a las repercusiones en el empleo de la descarbonización de la movilidad, el comisario europeo de Transporte Apostolos Tzitzikostas dice que se articularán mecanismos para recolocar a los trabajadores que pierdan su trabajo en esta transición.

Fomento de la inversión extranjera

Todo esto costará dinero así que, al igual que Trump habla de excluir de los aranceles a los fabricantes de vehículos que pongan sus plantas de producción en EEUU, la Comisión busca reforzar el atractivo del sector automovilístico europeo y propondrá mejores condiciones para las inversiones extranjeras en el sector. El objetivo es aumentar el valor añadido de la industria automovilística dentro de la Unión Europea y fortalecer su competitividad frente a mercados como China y Estados Unidos.

Todo o casi todo lo anunciado hoy por el ejecutivo comunitario gira en torno a una idea básicamente proteccionista: se debe potenciar la producción en suelo europeo. "Made in Europe".