Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) han confirmado que el brote de ébola que sacude el país se ha convertido en el segundo más letal de la historia tras superar los 2.000 muertos confirmados.
Los últimos datos oficiales recogen un total de 4.945 casos confirmados y 2.325 fallecidos en el país africano. De este modo, la cifra supera al anterior gran brote que golpeó el este de la RDC entre 2018 y 2020, el cual dejó 2.299 muertes y 3.481 contagios.
A pesar de la gravedad de este escenario, la cifra aún se mantiene lejos del peor brote de la historia: la gran epidemia registrada entre 2014 y 2016 en África Occidental, que se saldó con más de 11.000 muertos y 28.000 casos.
La epidemia con el crecimiento más rápido
Sin embargo, la epidemia que asola actualmente al país es la que presenta un ritmo de propagación más acelerado desde que se declaró el brote, en comparación con cualquier emergencia previa a este virus.
Esta velocidad en los contagios hace temer que pueda aproximarse a las cifras registradas en África Occidental, tal y como advirtió el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Según el último boletín compartido por el Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC, la tasa de letalidad se sitúa en el 47 %.
De los casos confirmados, actualmente 730 pacientes permanecen hospitalizados en aislamiento, mientras que 1.040 personas han logrado recuperarse de la enfermedad. Se trata de la decimoséptima epidemia de ébola que sufre la RDC, pero ya es la más mortífera y con mayor número de contagios registrada dentro de sus fronteras.
Provincias afectadas y transmisión del virus
El foco del brote se localiza en seis provincias: Ituri, epicentro de la emergencia, Kivu del Norte, Haut-Uélé (este) y Tshopo (centro-norte), así como Bas-Uélé (norte), donde las autoridades confirmaron la primera víctima mortal la semana pasada. Por el contrario, en Kivu del Sur transcurren ya 80 días sin que se haya diagnosticado ningún nuevo contagio.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, y provoca una fiebre hemorrágica grave acompañada de vómitos, diarrea y hemorragias internas.

