El juez del Tribunal Supremo Leopoldo Fuente, encargado de instruir la causa contra el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, ha rechazado que su testimonio sea retransmitido en directo, como solicitó la defensa. El juicio se celebrará el próximo día 30 de junio, días antes de lo que habían pedido los abogados de Cerdán. El exnúmero tres del PSOE está acusado de los delitos de organización criminal y cohecho y deberá dar cuenta de su patrimonio después de que se descubriese que, presuntamente, es el poseedor del 45% de Servinabar, una de las empresas de la trama.
De esta manera, el magistrado pretende librarse de las filtraciones que han sucedido durante los distintos testimonios. "Esta causa especial concierne, es bien cierto que las tres primeras declaraciones que en ella se prestaron, grabadas en soporte audiovisual, resultaron filtradas a los medios de comunicación. Para corregir, en lo posible, esta seria disfunción, se acordó por el instructor que las que hubieran de practicarse en lo sucesivo pasarían a integrarse, por lo que a la grabación audiovisual respecta, en una pieza denominada de información sensible, a la que las partes únicamente podrían acceder en la sede de este Tribunal Supremo, sin que se les facilitara copia de las mismas", recoge la providencia.
Además, el juez Puente le devuelve al PSOE su escrito pidiendo que se excluyan del clonado de los mails de Santos Cerdán todos los datos ajenos a la causa. Le dice que no puede hacer sugerencias en la causa por que no son parte. De todas formas, añade que por descontado únicamente permanecerá en el procedimiento aquello que resulte de interés para el mismo.
La caída del negociador del PSOE
Santos Cerdán fue el encargado de negociar en Waterloo con el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, quien a cambio de indultos y la ley de amnistía acabó accediendo a apoyar la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Asimismo, sus visitas a la ciudad belga han sido recurrentes cada vez que han surgido tensiones entre Junts y el Ejecutivo.
Sin embargo, su caída a los infiernos comenzó con el descubrimiento de las acciones de la 'fontanera' Leire Diez, quien estaba considerada su mano derecha, y a quien se descubrió reuniéndose con empresarios y guardias civiles a quienes prometía ascensos y reuniones con la Fiscalía para restablecer su honor, a cambio de pruebas contra los mandos de la UCO, que lograsen desacreditarles. A la postre se ha sabido que también recababa información sensible sobre Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo.
Después de que los primeros audios entre el exministro de Transportes José Luis Ábalos y el exasesor ministerial Koldo García se hicieran públicos y apuntasen al exsecretario de Organización, el Supremo le ofreció acudir a declarar como testigo. Sin embargo, días más tarde, tras destaparse su implicación en la trama, se vio forzado a dejar escaño y acta como diputado; cesar en sus funciones en el PSOE; a solicitar su baja voluntaria como militante socialista y fue citado a declarar esta vez como imputado, por el reparto de 620.000 euros en mordidas derivadas de contratos amañados.
Posteriormente, en el registro de la casa del empresario Joseba Antxon Alonso, titular de Servinabar, se descubrió un documento de 2016 en el que se podía leer como Antxon hacía titular del 45% de las acciones de la compañía a Cerdán. Esta empresa es una de las implicadas en la adjudicación de los contratos, entre los que destaca el de los túneles de Belate (Navarra).

