La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado no tener constancia "de esa operación", en alusión a Kitchen, durante su época en el Gobierno, y ha negado también que desde el CNI que ella dirigía se hubiera puesto en marcha ningún tipo de iniciativa para contrarrestar los efectos de Gürtel y de los papeles de Bárcenas. En su declaración como testigo en el juicio del caso Kitchen, que no se ha prolongado más de veinte minutos, Sáenz de Santamaría ha respondido la mayor parte de las preguntas de los abogados de la acusación popular -Podemos y PSOE- con un lacónico "no" o un "no recuerdo".
También se ha escudado en lo declarado el pasado jueves por el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy cuando se le ha preguntado si conocía al abogado Javier Iglesias, al que presuntamente el PP envió a la prisión de Soto del Real a negociar con el extesorero Luis Bárcenas cuando en 2013 ingresó en prisión provisional. Tras negar que conociera a este letrado, se le ha preguntado si sabía si este contactaba con Mariano Rajoy, a lo que ha respondido que a ese respecto "lo que haya declarado el señor Mariano Rajoy, bien declarado está".
Sobre si tuvo conocimiento de que hubiera algún tipo de participación por parte del CNI en vigilancia o seguimientos o cualquier otro tipo de investigación al entorno de la familia Bárcenas entre 2013 y 2015, periodo en el que se engloba la operación Kitchen, Sáenz de Santamaría se ha limitado a responder con un simple "no".
Misma respuesta que ha dado cuando se le ha preguntado si a raíz de la publicación de los papeles de Bárcenas con la contabilidad B del PP hubo algún tipo de reacción en Moncloa y si se creó un gabinete de crisis o se hizo un seguimiento especial.
De igual modo ha negado que en el partido se adoptase algún tipo de medida para averiguar si lo desvelado por la prensa era cierto, si se podía corregir algo en el funcionamiento del Partido Popular con respecto a la contabilidad o si al menos se encargó a alguien de prensa que hiciese un seguimiento de las publicaciones.
La abogada del PSOE Gloria Pascual también le ha preguntado acerca de su jefa de gabinete en esa época, que la exvicepresidenta ha señalado que era María González Pico, y le ha preguntado entonces qué edad tenía y por su color de pelo.
La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, le ha pedido entonces que explicara el motivo de esas preguntas, y la letrada ha comentado que era debido a una grabación de marzo de 2014 de una conversación entre dos acusados en Kitchen, el exsecretario de Interior Francisco Martínez y el excomisario José Villarejo, en la que este último hace supuestamente referencia a la exjefa de gabinete de Sáenz de Santamaría, "y era para poder identificarla", ha precisado la letrada,
La exvicepresidenta ha dicho entonces que en aquella época tendría unos 40 años, como ella, y sobre si tenía el pelo de color rubio como dice la descripción de dicha grabación, ha indicado que más que rubio era "castañito claro".
Tras esta respuesta, Gloria Pascual le ha preguntado si recordaba si desde el partido le solicitaron un contacto directo para informar sobre la marcha de "lo que aquí se juzga", y Sáenz de Santamaría ha dicho que no.
Otra de las cuestiones en las que ha versado el interrogatorio ha sido sobre la situación tensa que en esa época se habló que mantenía con la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, quien también declaró como testigo el pasado jueves, y si eso desembocó en que desde el partido se optara por distintas estrategias a la hora de contrarrestar los efectos de Gürtel y de los papeles de Bárcenas.
"Yo nunca tuve ningún enfoque sobre ningún tipo de estrategia sobre Gürtel", ha asegurado y sobre si disentía de la estrategia que llevaba a cabo la ex secretaria general del partido ha indicado que tampoco conocía "la estrategia de la señora Cospedal al respecto y si la tenía".
La declaración de Javier Arenas
El senador del Partido Popular Javier Arenas ha asegurado en el juicio del caso Kitchen que "bajo ningún concepto" le consta que el PP buscase supuestas grabaciones hechas por el extesorero Luis Bárcenas. Arenas ha admitido dos encuentros con Bárcenas, uno de ellos a finales de 2012 en Sevilla, en el que estaba muy "enfadado" por la falta de parcialidad y objetividad de fiscales y policías que le investigaban.
Según Arenas, Bárcenas esperaba cambios en la investigación del caso Gürtel con la llegada del PP al Gobierno: "pensaba que se podía producir una conducta de cambios ahí desde el PP en el Gobierno", en "las personas responsables que estaban llevando su investigación judicial como la Policía Judicial o la Fiscalía".
El senador del PP, que entre 2013 y 2015 formaba parte de la dirección del PP, ha hablado de otro encuentro con Bárcenas, su mujer Rosalía Iglesias y el entonces líder del PP y presidente del Gobierno Mariano Rajoy, en la que se habló de cómo quedaba la situación del extesorero, no recuerda si cuando este dejó el Senado o cuando dejo de ser tesorero. "Fue una reunión humana, de una persona que había trabajado muchos años en el partido y su mujer, que es una persona muy educada y prácticamente no habló y desde luego los temas económicos estuvieron ausentes", ha explicado.
El relato de Arenas se aleja del hecho por Bárcenas, que en su declaración como testigo sostuvo que había hablado a Arenas en un restaurante de Sevilla sobre "ingresos extracontables del PP" y de "quién cobraba del partido", y que había grabado aquel encuentro, y habló además de otra grabación de una reunión en la que Rajoy habría destruido una fotocopia de la contabilidad B del PP.
Al respecto de una supuesta grabación en Sevilla, Arenas ha dicho que a través de la prensa ha sabido que en algunas ocasiones se ha manifestado que esa grabación no existía y en otras que sí y ha declarado que no le provocó "ninguna intranquilidad personal el hecho de que pudiera existir la grabación". Tampoco percibió inquietud en el seno del PP, donde observaba "tranquilidad" y que "no se hablaba de esas cuestiones".
Cuando la letrada del PSOE Gloria de Pascual le ha preguntado si le consta que el Partido Popular intentase encontrar, buscar o verificar la existencia de estas grabaciones, ha respondido: "Bajo ningún concepto me consta".
Y al replicar la letrada cómo entiende entonces que hubiera personas buscándolas o intentando destruirlas ha dicho que en prensa ha visto "un asunto de que una persona estaba encargada de destruir eso que luego no se destruyó", en alusión al supuesto encargo de Bárcenas a un preso, y que le parece "un asunto muy confuso".
"Yo desconozco absolutamente la conducta de esas personas a las que usted se refiere, entre otras cosas porque ni siquiera les conozco a ellos. Yo no conozco en esta sala más que a los señores Fernández y Martínez, por cierto, grandes profesionales en la administración pública, al servicio de los españoles", ha recalcado.
Además, ha sostenido que la primera vez que vio materialmente los papeles de Bárcenas fue en sede judicial, en su declaración ante el juez instructor del caso Gürtel, en agosto de 2013, aunque antes los había conocido por la prensa.
También ha dicho que su "amistad" con Bárcenas desapareció con la publicación sobre la contabilidad en B y cuando se conoció que el extesorero ocultaba una fortuna millonaria en Suiza.

