POLÍTICA

Rufián y Montero piden que ERC y Podemos lideren la unidad de la izquierda

Roberto Gómez Ramos

Madrid |

Rufián y Montero piden que ERC y Podemos lideren la unidad de la izquierda
Rufián y Montero piden que ERC y Podemos lideren la unidad de la izquierda | Europa Press

Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero (Podemos) han defendido este jueves la necesidad de reforzar la unidad de los partidos situados a la izquierda del PSOE, apostando por que sus formaciones actúen como motores de futuras confluencias electorales tanto en España como en Cataluña. Ambos dirigentes han advertido de las consecuencias de no avanzar en esta dirección con un mensaje contundente: "Si no, nos matarán".

Las declaraciones se han producido en un acto celebrado en el auditorio del Campus Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona, que ha congregado a más de 300 asistentes. El encuentro ha servido como espacio de reflexión sobre el futuro de las alianzas progresistas y la necesidad de articular una estrategia común frente al actual panorama político.

Durante su intervención, Rufián ha ido un paso más allá al reclamar a la dirección de su propio partido que asuma el liderazgo en la construcción de estas confluencias en Cataluña, una propuesta que, según se ha señalado, no cuenta por el momento con el respaldo de la cúpula de ERC. El dirigente independentista ha enfatizado su compromiso personal con esta idea, asegurando que abandonaría su cargo si fuera necesario.

El portavoz de ERC ha defendido además que la colaboración entre fuerzas de izquierda debe producirse sin que ninguna de ellas renuncie a su identidad política. En este sentido, ha apuntado que Podemos puede desempeñar un papel relevante en el impulso de estas alianzas a nivel estatal, del mismo modo que ERC podría hacerlo en el ámbito catalán.

Por su parte, Montero ha coincidido en la importancia de fortalecer la cooperación entre ambas formaciones y ha expresado su voluntad de "hacer equipo" con Rufián. La dirigente de Podemos ha subrayado la necesidad de movilizar esfuerzos conjuntos para consolidar una izquierda fuerte, capaz de influir de manera decisiva en el escenario político actual.

Rufián plantea alianzas amplias para frenar a Vox

Rufián ha reivindicado el carácter "históricamente antifascista" de su formación, situando en ese marco su llamamiento a frenar el avance de la extrema derecha. En este sentido, ha advertido de que una eventual llegada al Gobierno de Vox supondría un escenario distinto al conocido hasta ahora, reforzando la necesidad de articular una respuesta desde la izquierda.

Rufián ha insistido en que su defensa de una mayor cooperación entre fuerzas progresistas no es incompatible con su posicionamiento independentista, al tiempo que ha expresado su voluntad de que la izquierda estatal tenga éxito político.

El dirigente republicano ha valorado positivamente la integración de Podemos en la plataforma Por Andalucía y ha abogado por "simplificar las diferencias" entre partidos de izquierda. Asimismo, ha reiterado su petición para que ERC lidere una confluencia en Cataluña, llegando a ofrecer su renuncia como gesto para facilitar ese proceso. Durante su intervención, también ha defendido una concepción plural de la identidad catalana, rechazando medirla en función del independentismo.

Entre los ejes comunes que, a su juicio, podrían vertebrar una alianza progresista, Rufián ha señalado el antifascismo, el derecho a la autodeterminación y la mejora de las condiciones de vida, especialmente en materia de vivienda. Además, ha planteado la creación de un grupo interparlamentario en el Congreso que reúna a estas fuerzas.

Montero llama a la movilización frente al avance de la derecha

Montero, por su parte, ha defendido que el respaldo que despierta Rufián refleja la existencia de una base social que sigue demandando políticas de izquierdas, pese a un contexto que, a su juicio, parece desfavorable. En su intervención, ha reconocido la urgencia de frenar el avance de la derecha, pero ha advertido de que ello no puede implicar renunciar a la ambición de transformar la sociedad.

Montero ha subrayado que la acción política no debe medirse únicamente en términos electorales, sino también en la defensa de principios. En este sentido, ha llamado a la movilización conjunta de las fuerzas progresistas para evitar que la derecha "arrase", insistiendo en la importancia de generar comunidad y acompañamiento entre sus bases.

La dirigente ha rechazado además la normalización de discursos que considera racistas, machistas o xenófobos, y ha lamentado que se extienda la percepción de que "está mal ser de izquierdas". Frente a ello, ha reivindicado el concepto de seguridad desde una óptica social, vinculándolo a derechos como la sanidad, la educación pública o la protección de las víctimas de violencia, y ha defendido que la izquierda ha situado históricamente estas cuestiones en el centro del debate.

Montero ha sostenido que la derecha capitaliza el descontento social y la inseguridad, mientras que algunas fuerzas políticas, en su opinión, no se atreven a aplicar sus propuestas por temor a las consecuencias. Pese a ello, se ha mostrado convencida de que las ideas progresistas pueden imponerse, aunque requieran perseverancia.