El PSOE ha decidido respaldar en el Congreso una proposición de ley impulsada por Sumar, ERC, Podemos y el BNG que busca imponer un embargo total de armas a Israel. La iniciativa ha sido presentada como respuesta a las denuncias de crímenes de guerra en Gaza y a la creciente presión de sus socios de coalición.
¿En qué consiste la proposición?
La propuesta legislativa plantea modificar la Ley 53/2007 sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, permitiendo la suspensión automática de exportaciones a países demandados por tribunales internacionales por delitos como genocidio o crímenes de lesa humanidad. Israel se encuentra actualmente bajo investigación por la Corte Internacional de Justicia tras una demanda presentada por Sudáfrica.
Aunque el Gobierno había emitido inicialmente un informe desfavorable, el PSOE ha decidido apoyar la iniciativa para reforzar la postura del presidente Pedro Sánchez contra la actuación israelí. La aprobación dependerá de la posición de otros partidos como Junts y el PP.
La portavoz de Sumar, Verónica Barbero, destacó que la propuesta refleja el compromiso del Gobierno y la sociedad española contra la guerra en Gaza y busca establecer criterios para futuras relaciones comerciales en contextos de conflicto.
Aún faltan algunos pasos
La votación de este martes no implica la aprobación definitiva, sino solo el inicio del proceso legislativo. La iniciativa también contempla prohibir exportaciones de material policial y antidisturbios, como chalecos o dispositivos de iluminación. La Relatora Especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, ha respaldado públicamente la medida y ha instado a España a no ser cómplice de presuntas atrocidades.
Este cambio de postura del PSOE se produce tras una serie de tensiones internas en la coalición de Gobierno, especialmente después de la polémica compra de munición a Israel por parte del Ministerio del Interior, que fue finalmente anulada tras la intervención de Sánchez.
La tramitación de la ley continuará en las próximas semanas, y su aprobación final dependerá del apoyo de otros grupos parlamentarios y de la evolución de la situación internacional.

