caso mascarillas

Pardo de Vera reconoce que le preocupaban las visitas de Aldama al despacho de Ábalos: "No entendía cuál era su papel"

Pardo de Vera ha asegurado que le "chocaba" ver a Aldama con Ábalos en el Ministerio.

Javier Matiacci

Madrid |

La ex presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ha admitido en el Tribunal Supremo que le generaba inquietud la presencia habitual del empresario Víctor Aldama en el Ministerio de Transportes, especialmente en la planta donde se encontraba el despacho del entonces ministro José Luis Ábalos.

Durante su declaración como testigo en el juicio por la presunta corrupción en contratos de mascarillas, Pardo de Vera ha explicado que trasladó directamente su preocupación al propio Ábalos a mediados de 2020. "Me preocupaba porque no entendía cuál era su papel allí", ha señalado, subrayando que su presencia "chocaba" incluso entre los funcionarios del ministerio.

Según su testimonio, el exministro le respondió que "tomaba nota" de la situación, aunque sin ofrecer explicaciones. A partir de ese momento, ella dejó de ver a Aldama en el ministerio, si bien ha matizado que eso no implica que no acudiera cuando ella no estaba.

Pardo de Vera ha asegurado que tenía una relación de "respeto" y "confianza" con Ábalos, y ha insistido en que la frecuencia con la que Aldama acudía al ministerio le dio la "impresión" de ser superior a la que le correspondería.

Defiende la legalidad de la compra de mascarillas

La declaración se enmarca en la sexta jornada del juicio contra Ábalos, su exasesor Koldo García y el propio Aldama, en el que la Fiscalía trata de acreditar una supuesta connivencia entre los acusados que habría derivado en el cobro de comisiones por la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia.

En este sentido, la exdirigente de Adif ha defendido la legalidad del proceso de compra de material sanitario en 2020 y ha asegurado que nunca recibió "ninguna instrucción" para contratar a la empresa Soluciones de Gestión, adjudicataria de un contrato de 5 millones de mascarillas por 12,5 millones de euros.

Además, se ha desvinculado de la elección de dicha empresa, al asegurar que no era competencia de Adif decidir ni el proveedor ni el volumen de material, ya que todo venía determinado por una orden ministerial en un contexto de emergencia sanitaria que, según ha recalcado, "estaba más que justificada".