Pablo Pombo ha pronosticado que el Gobierno, tras el informe que implica directamente a Marruecos en la crisis de Ceuta, tratará de presentar una respuesta basada en la vía diplomática para evitar señalar directamente al país vecino. Durante una tertulia, ha sostenido que el Ejecutivo alegará que necesita la colaboración de Rabat para gestionar la devolución de los inmigrantes y defenderá, por ese motivo, la necesidad de actuar con discreción.
"Yo creo que van a intentar, pero es mi pronóstico, meterse en la idea de que estamos gestionando esto con diplomacia y con cuidado, porque Marruecos nos tiene que ayudar para que devuelvan a los inmigrantes. Por eso es necesaria la discreción", ha afirmado.
Sin embargo, Pombo ha cuestionado que el Gobierno pueda presentarse como un actor prudente después de la gestión realizada durante la crisis. A su juicio, el argumento de la discreción diplomática "choca" con la situación en la que ha quedado Ceuta: "Si fuese un Gobierno prudente, no estaría Ceuta como está".
El tertuliano ha atribuido lo ocurrido a lo que considera un "vacío evidente de poder" durante el último mes. "Es lo que hace el líder. Si el líder deja de hacer algo, la organización, el partido o el Gobierno deja de moverse", ha señalado.
Para ilustrar esa supuesta falta de iniciativa, Pombo ha recurrido a una comparación con la película ‘La muerte de Stalin’: "Cuando se muere Stalin, nadie sabe qué decisión hay que tomar". Esa dependencia del líder sería, de acuerdo con su análisis, "una de las razones" de la incapacidad y la parálisis que aprecia en la actuación gubernamental.
Pombo también ha calificado la situación como una "crisis de Estado" al considerar que afecta a la integridad de España. Ha reclamado explicaciones sobre lo sucedido: "Hace falta responsabilidad política porque no se ha gestionado bien, porque ha habido descoordinación, y hace falta que se nos explique a los ciudadanos por qué se ha ocultado la información", ha sostenido durante su intervención.
Finalmente, el tertuliano se ha preguntado si la ausencia de Sánchez se debió únicamente a su decisión de marcharse de vacaciones o a una posible falta de "autonomía política". Pombo ha reconocido que desconoce si el presidente se encuentra "secuestrado" políticamente en esta cuestión, pero ha descrito con dureza la imagen que, a su juicio, ha transmitido: "Lo que sí que le veo es quebrado. Le veo quebrado hasta físicamente, le veo quebrado hasta en el lenguaje".

