La muerte de dos guardias civiles en acto de servicio ha reabierto un debate que y más tras palabras como las de María Jesús Montero que ha calificado la tragedia como un "accidente laboral". La pregunta es por qué en España la Guardia Civil y la Policía Nacional siguen sin ser consideradas profesiones de riesgo, a diferencia de otros cuerpos y actividades. En la lista oficial sí aparecen ertzainas, mossos d’esquadra, policías locales, bomberos, agentes forestales, personal de vuelo, trabajadores ferroviarios, mineros… e incluso toreros.
La comparación resulta inevitable y, para muchos, incomprensible. Porque si hay una profesión que implica enfrentarse de manera directa al peligro, es precisamente la de quienes combaten el crimen organizado, el narcotráfico o situaciones de violencia extrema. Más aún en zonas especialmente tensionadas, como el litoral andaluz, donde los agentes se miden cada día con redes cada vez mejor equipadas.
Un reconocimiento con efectos reales
El problema no es solo simbólico. No figurar como profesión de riesgo tiene consecuencias concretas: desde condiciones laborales y retributivas hasta coberturas, jubilación o reconocimiento institucional. De ahí que las asociaciones de guardias civiles lleven tiempo reclamando este cambio, junto a otras mejoras urgentes: más medios materiales, mayor protección jurídica y una actualización de recursos que, según denuncian, sigue muy lejos de la realidad a la que se enfrentan.
Porque la desigualdad no es solo administrativa. En el terreno, los agentes denuncian que compiten contra organizaciones que disponen de mejores lanchas, más velocidad y, en ocasiones, más capacidad operativa. A esto se suma una presión constante en entornos donde el narcotráfico no solo actúa, sino que permea en el tejido social, dificultando aún más la labor policial.
El impacto del lenguaje político
Expresiones como "accidente laboral" para referirse a muertes en acto de servicio han generado rechazo, al considerarse que banalizan una realidad mucho más dura: la de profesionales que arriesgan su vida de forma cotidiana,y si otras profesiones ya cuentan con ese reconocimiento, ¿qué impide que la Guardia Civil y la Policía Nacional lo tengan?

