El Congreso ha rechazado este martes, 14 de julio 2026, con los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN, la senda de estabilidad para el periodo 2027-2029, el documento que marca los objetivos del déficit, deuda pública y regla del gasto.
Con 167 votos a favor, 178 en contra y cinco abstenciones de los diputados de Podemos, el Gobierno deberá volver a aprobar esta senda, paso previo a la presentación de los Presupuestos de 2027. De hecho, el Ministerio de Hacienda ha avanzado que tiene previsto volver a llevar al Consejo de Ministros de la próxima semana la senda de déficit para el periodo 2027-2029.
De esta forma, el Gobierno no apurará el plazo de un mes del que dispone para volver a aprobar la senda de estabilidad, con el objetivo de que pueda ser debatida de nuevo en el segundo pleno extraordinario habilitado por el Congreso para el próximo 23 de julio, según han confirmado a EFE fuentes del Ministerio de Hacienda.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha defendido desde la tribuna del Congreso que "algunos plantearán esta votación como éxito o fracaso del Gobierno, pero la verdadera cuestión es si queremos que las comunidades tengan más recursos".
Si el Congreso rechaza tanto la primera como la segunda senda, entrarían en vigor los objetivos pactados con Bruselas, que recogen las mismas metas de déficit, pero sin margen presupuestario para las comunidades autónomas, que tendrían que alcanzar el equilibrio fiscal.
El ministro de Hacienda ha recordado que la senda planteada concede un margen de gasto de 5.849 millones de euros a las comunidades autónomas en los próximos tres años y que deja el esfuerzo de reducción del déficit a la Administración central. "Resulta incomprensible que algunas comunidades votaran en contra en el Consejo de Política Fiscal", ha afirmado España, quien ha señalado que "no se puede reclamar más capacidad de gasto y luego votar en contra de los instrumentos que permiten tenerlo".
La senda fija una reducción progresiva del déficit hasta 2029
La senda de estabilidad rechazada replica el proceso de reducción del déficit público previsto en el plan fiscal y estructural: un 1,8% del PIB en 2027, un 1,6% del PIB en 2028 y un 1,5% del PIB en 2029.
El Gobierno ha fijado un límite de déficit para las regiones del 0,1% del PIB en los ejercicios 2027, 2028 y 2029. En cambio, para las corporaciones locales ha establecido el equilibrio presupuestario, que se convertiría en superávit si la senda no obtiene respaldo parlamentario.
Junto con la senda de estabilidad, el ministro de Hacienda ha informado al Congreso del techo de gasto de los Presupuestos de 2027, que alcanza la cifra récord de 226.032 millones de euros, un límite que el Gobierno acuerda pero que no tiene que ser validado por el Parlamento.
PP, Voz y Junts votan en contra mientras los socios exigen cambios
Durante el debate, el diputado de Junts, Josep Maria Cruset, ha confirmado al Gobierno que no contaría con los siete votos de su grupo. "Estamos ante una operación de marketing para esconder sus flaquezas. No tienen mayoría para aprobar los Presupuestos y cada vez están más envueltos en casos de corrupción. Dejen de engañar a la gente", ha criticado con dureza.
Antes de esta intervención, el diputado del PP, José Vicente Marí, ha dejado claro que su grupo "vota no a este Gobierno, que es perjudicial para los españoles, porque no es buen gestor en lo económico, es perjudicial en lo social e irresponsable en lo fiscal". El diputado de Vox, José María Figaredo, ha preguntado al ministro si le va a decir a los españoles que van a pagar más impuestos que nunca para ser los últimos en la cola en su propio país, a lo que ha añadido: "No cuenten con nosotros".
También ha dejado claro su rechazo UPN, mientras que los habituales socios del Gobierno han confirmado su apoyo, aunque con críticas. Así, la diputada de ERC, Teresa Jordà, ha subrayado que su voto a favor "no es un aval" y ha urgido a reformar el sistema de financiación autonómica.
"Creen que castigan al Gobierno, pero castigan a la ciudadanía", ha señalado la diputada del PNV, Idoia Sagastizabal, que ha afeado al Gobierno haber llevado esta senda al Congreso sin los apoyos necesarios y ha pedido un mayor esfuerzo negociador.

