La presidenta madrileña cuestiona el coste del dispositivo organizado por el Ejecutivo para seguir el eclipse solar desde el Observatorio de Yebes y reclama conocer si a esa cantidad se sumaron gastos de alojamiento, comidas, escoltas o desplazamientos. El Gobierno había convertido el centro guadalajareño en su sede oficial para la retransmisión del fenómeno.
El eclipse que este miércoles convirtió durante unos minutos buena parte de España en escenario de un acontecimiento astronómico histórico ha dejado también una batalla política. Mientras científicos, astronautas y millones de ciudadanos seguían la totalidad del fenómeno, el foco se ha trasladado ahora al precio del acto institucional organizado por el Gobierno.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cuestionado públicamente que el Ejecutivo destinara 72.000 euros al evento celebrado en el Observatorio de Yebes y ha puesto en duda que esa cifra refleje el coste total de la jornada. En un mensaje publicado en redes sociales, la dirigente popular ha reclamado que se detalle cuánto se gastó en el desplazamiento y los servicios asociados a los ministros que acudieron al acto.
"Estos ministros se van de fiesta a cuerpo de rey y dicen que han gastado 72.000€. Falso: ¿Cuánto ha sido el gasto en conductores, escoltas, hoteles, comidas, cenas? Que expliquen el despilfarro entero", escribió Ayuso.
Cuatro ministros siguieron el eclipse desde Yebes
El Observatorio de Yebes, en Guadalajara, fue elegido por el Gobierno como uno de los principales puntos institucionales para seguir el eclipse total de Sol del 12 de agosto. La elección no fue casual: el centro es el mayor observatorio del Instituto Geográfico Nacional y el Ejecutivo había previsto allí una retransmisión dirigida a medios españoles e internacionales.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, encabezó el acto, en el que participaron también el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el ministro para la Transformación Digital, Óscar López; y el responsable de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
El programa contó además con científicos, expertos en astronomía y los astronautas españoles de la Agencia Espacial Europea Pablo Álvarez y Sara García.
La presencia de representantes de distintos ministerios se enmarcaba en la organización institucional del denominado "Trío de Eclipses", una secuencia excepcional que llevará a España a ser escenario de dos eclipses solares totales y uno anular entre 2026 y 2028. El Gobierno creó en 2025 una comisión interministerial específica para coordinar estos acontecimientos.
El Gobierno llevaba meses preparando el acontecimiento
El acto de Yebes no fue una iniciativa improvisada coincidiendo con la llegada del eclipse. El Ejecutivo comenzó a preparar el fenómeno con meses de antelación ante las previsiones de una enorme afluencia de visitantes y el interés científico y turístico que iba a despertar.
En mayo, el Ministerio de Ciencia anunció que el observatorio sería la sede oficial de seguimiento y explicó que el objetivo era facilitar la retransmisión del eclipse para medios nacionales e internacionales. El departamento de Diana Morant destacó entonces la participación de especialistas del Instituto de Astrofísica de Canarias, la Agencia Espacial Española y el propio Observatorio de Yebes.
El eclipse del 12 de agosto fue especialmente relevante porque constituyó el primer eclipse solar total visible desde la Península Ibérica en más de un siglo. La franja de totalidad atravesó buena parte del territorio español y convirtió distintas zonas de la llamada España vaciada en focos de atención nacional e internacional.
Ayuso vincula el gasto con la situación económica
La crítica de la presidenta madrileña no se limitó al coste del evento. Ayuso utilizó su mensaje para contraponer el gasto público que atribuye al acto con otros problemas que, a su juicio, afectan actualmente a los ciudadanos.
En concreto, aludió al encarecimiento de los precios y a la situación de Ceuta, además de cargar contra la actuación de los ministros y contra el entorno del presidente del Gobierno. El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, se sumó posteriormente a las críticas y puso en duda que los 72.000 euros representen el coste definitivo de la operación.
La referencia a la inflación llega además en un momento en el que los precios vuelven a ocupar el centro del debate económico. El IPC interanual alcanzó en julio el 3,6%, según los últimos datos publicados, impulsado especialmente por el encarecimiento de la energía y los carburantes. El gasóleo, por ejemplo, registró un incremento interanual del 15,7%, mientras que la gasolina aumentó un 7,3%.
La cifra de 72.000 euros, en el centro de la polémica
La controversia política se concentra ahora en qué incluye exactamente la cantidad de 72.000 euros mencionada en la información publicada por 'El Mundo' y difundida por Ayuso.
La presidenta madrileña sostiene que el importe podría no recoger todos los costes derivados del desplazamiento y la presencia de los miembros del Ejecutivo, y reclama que se hagan públicos conceptos como transporte, alojamiento, manutención o dispositivos de seguridad.
Por ahora, la cifra que está en el centro de la disputa se refiere al coste del acto, pero las acusaciones de Ayuso plantean una cuestión diferente: si deben contabilizarse también como gasto atribuible al evento todos los servicios asociados al desplazamiento y protección de los cargos públicos.
La diferencia es relevante porque no permite presentar automáticamente como un hecho probado que el acto costara más de 72.000 euros. Lo que sí existe es una petición política para que el Ejecutivo detalle el gasto y permita conocer qué conceptos están incluidos en esa cantidad.

