EN LA BRÚJULA

"Una experiencia sensorial desbordante": así hemos narrado en Onda Cero el eclipse solar total en España

Aurora Molina

Madrid |

"Si miran, pónganse las gafas. Si quieren ver cómo se hace de noche, miren alrededor", narraba el periodista José Miguel Azpiroz para los oyentes de Onda Cero desde Palencia. El eclipse solar total llegó a su momento culminante en España, epicentro de este fenómeno astronómico que ya se ha convertido en historia de este siglo.

"No perder el tiempo haciéndose selfies; es cuestión de segundos", advertía Azpiroz. Y esos segundos llegaron. La transformación fue rápida y el periodista la describió como "un atardecer a cámara rápida, a un time lapse". "Nos envuelve en un ambiente absolutamente crepuscular", decía mientras la luz se iba apagando y los colores perdían intensidad.

"Ya está. Ya está. Se ha hecho de noche. En un instante", anunciaba emocionado al mismo tiempo que se escuchaban los gritos de quienes estaban viviendo el eclipse desde Palencia. Unas voces que se unieron al unísono con las de millones de personas que han disfrutado de este evento.

"Es increíble lo que acaba de ocurrir. Por mucho que se haya visto en vídeos o en fotografías, es una experiencia sensorial desbordante", afirmaba Azpiroz. La oscuridad permitía además entender por qué los eclipses pudieron resultar aterradores en otras épocas. "Ahora se entiende perfectamente que en la antigüedad resultara aterrador contemplar un eclipse como si fuera cosa de dioses o augurio de catástrofes".

La corona solar, visible durante la totalidad

Con el Sol completamente oculto por la Luna, el periodista intentaba describir para los oyentes una de las imágenes más espectaculares del eclipse: la corona solar. "Es como si el círculo que queda en el cielo estuviera ardiendo", explicaba. "Se aprecia claramente. Es una circunferencia perfecta de un color blanco perla con fulguraciones y disoluciones de colores como rosáceos, amarillentos, destellos en la parte externa de la atmósfera del Sol".

Como si estuviera ardiendo

Azpiroz destacaba que esa parte de la atmósfera solar solo puede contemplarse durante un eclipse, ya que normalmente el intenso brillo de la fotosfera impide verla. "Es una imagen, se lo confieso, muy cautivadora", afirmaba. Pero la totalidad estaba a punto de terminar. "Es tremendamente cautivador. Sobrecogedor. Está a punto de terminar. Qué pena".

Eclipse solar en León
Reuters | Getty

El anillo de diamantes

Y en un instante, todo terminó. La Luna comenzó entonces a retirarse del disco solar y aparecieron algunos de los fenómenos más característicos de un eclipse total. "Ahora mismo se ve el anillo de diamantes. La Luna está saliendo del disco solar", narraba Azpiroz, mientras la luz comenzaba a regresar a Palencia.

Miles de personas contemplaban cómo "la noche se vuelve a convertir en día". La Luna iniciaba su desplazamiento en dirección contraria a la que había seguido durante su llegada y volvía a aparecer la luz.

El periodista describía de nuevo la transición como "esa suerte de atardecer de crepúsculo grisáceo" y resumía la sensación con una frase: "Es como si la atmósfera se hubiera detenido por unos instantes. Sobrecogedor". Segundos después, el día regresó por completo a Palencia. "Ya es de día en Palencia y la sombra de la luna avanza en dirección oeste por la geografía española".