El pulso institucional entre el Gobierno central y el Senado suma un nuevo capítulo tras la decisión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, de declinar la citación de la Cámara Alta prevista para el próximo 18 de agosto.
El Partido Popular, respaldado por su mayoría absoluta, había habilitado el mes estival para exigir cuentas de urgencia sobre la histórica crisis migratoria vivida en la ciudad autónoma los pasados días 30 y 31 de julio, cuando se registró la entrada irregular de más de 70.000 personas procedentes de Marruecos. Sin embargo, la titular de Defensa ha decidido posponer esta convocatoria estival hasta el mes de septiembre, momento en el que arranca el nuevo curso político.
Según han informado fuentes de su departamento, la ministra ha enviado este mismo jueves una misiva formal al presidente del Senado, Pedro Rollán, en la que expresa su "máximo respeto" hacia la institución. En el texto, Robles justifica el aplazamiento alegando que, tras haber viajado este mismo miércoles a la ciudad autónoma y haber mantenido conversaciones directas con la ciudadanía para conocer la situación de primera mano, necesita disponer de un mayor margen de tiempo.
Este plazo adicional resulta indispensable, sostiene el escrito, para preparar su intervención con el rigor necesario y poder ser "precisa y exhaustiva" en sus explicaciones ante los senadores.
Diferencia de criterio frente al calendario del Congreso
Agradeciendo el marco de la "cortesía parlamentaria" que debe regir las relaciones entre el Ejecutivo y las diferentes cámaras de representación, Robles ha reiterado en su misiva su total disposición a comparecer en la Comisión de Defensa, pero encuadrando dicha cita dentro del periodo ordinario de sesiones. No obstante, la agenda de la ministra mantiene un criterio de urgencia distinto para el Congreso de los Diputados, donde sí tiene previsto acudir a finales de este mismo mes de agosto para abordar el mismo asunto.
Esta disparidad de fechas reafirma la estrategia del Gobierno de concentrar primero sus explicaciones en la Cámara Baja antes de someterse al escrutinio del Senado, controlado por la oposición.

