La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha solicitado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un plazo hasta el 9 de julio para negociar "un buen acuerdo" en el terreno arancelario. No obstante, ha afirmado que la Unión Europea está preparada para avanzar rápidamente en las negociaciones comerciales con Estados Unidos.
La presidenta de la Comisión Europea informó en sus redes sociales que mantuvo este domingo una "buena llamada" con el presidente estadounidense. "La UE y EEUU comparten la relación comercial más importante y estrecha del mundo. Europa está dispuesta a avanzar en las conversaciones con rapidez y decisión", afirmó la dirigente europea, añadiendo que "para alcanzar un buen acuerdo, necesitaríamos tiempo hasta el 9 de julio", petición que el líder de la Casa Blanca aceptó.
Sobre la fecha límite del acuerdo, el Presidente de Estados Unidos comparte que: "Me preguntó si podíamos trasladarla del 1 de junio al 9 de julio. Acepté y, según ella, mantendremos reuniones lo más pronto posible para ver si podemos llegar a una solución". Dichas palabras las ha explicado en Maryland, poco antes de dirigirse a la Casa Blanca tras pasar el fin de semana jugando al golf en uno de sus clubs.
El contacto se produce después de que Trump expresara el viernes su insatisfacción con el ritmo de las negociaciones comerciales con la UE y amenazara con imponer aranceles del 50% a todos los productos europeos a partir del 1 de junio. Ese mismo día, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer, tras la cual manifestó que el comercio entre la UE y EEUU debe regirse por "el respeto mutuo, no por las amenazas" y reiteró la determinación de Europa de defender sus intereses.
Un pulso desde hace meses
Antes, el pasado 2 de abril, en el llamado 'Día de la liberación', el presidente estadounidense ya anunció la imposición de aranceles del 20% para todos los productos de procedentes de la Unión Europea, aunque días después decidió suspender la implementación del gravamen durante 90 días, dejando en vigor una tarifa universal del 10%. Asimismo, EEUU decidió fijar unos aranceles del 25% sobre las importaciones de coches y piezas de automóvil con origen en la UE.
A pesar de esta tregua, la Comisión Europea hizo pública en mayo su intención de denunciar ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) los aranceles de Estados Unidos a todas las importaciones extranjeras, incluidas las europeas.
Además, Bruselas sacó a la luz su propuesta para una segunda ronda de represalias con la que gravar productos estadounidenses por valor de cerca de 100.000 millones de euros, aunque subrayó que la "prioridad" sigue siendo un acuerdo negociado con la Administración Trump.

