Vivienda

Los caseros de varias viviendas tienen una riqueza patrimonial 450 veces mayor que sus inquilinos

Un informe del Gobierno concluye que la posición en el mercado residencial determina la desigualdad económica en mayor medida que el nivel de ingresos o la propia edad.

Katia Sanz Amado

Madrid |

Vivienda en construcción/ Europa Press/ AYUNTAMIENTO DE MADRID
Vivienda en construcción | Europa Press/ AYUNTAMIENTO DE MADRID

La situación que ocupan los hogares en el mercado de la vivienda, ya sea como inquilinos, propietarios o arrendadores, tiene un impacto mucho mayor en la desigualdad económica que factores tradicionales como la franja de edad. Así lo detalla un nuevo informe elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, en colaboración con el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IFS-CSIC).

El estudio, coordinado por el investigador Javier Gil y basado en la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, concluye que el mercado del alquiler funciona como un claro mecanismo de transferencia de rentas hacia quienes más acumulan.

El informe advierte que los grandes propietarios multiplican por cuatro la renta anual y por 450 la riqueza patrimonial de los hogares inquilinos.

Las cifras de ingresos y riqueza reflejan una profunda brecha dependiendo del régimen de tenencia. En términos de ingresos, la renta mediana anual de los hogares inquilinos se sitúa en 21.335 euros, frente a los 32.120 euros de los propietarios y los 50.959 euros de quienes alquilan una vivienda a terceros. Esta diferencia se agrava en el caso de los multiarrendadores, cuya renta mediana alcanza los 80.375 euros anuales, rozando el cuádruple de la de los arrendatarios.

El patrimonio refleja una pronunciada desigualdad

En cuanto al patrimonio neto, la desigualdad es aún más pronunciada puesto que los inquilinos poseen una riqueza mediana de apenas 2.217 euros, mientras que las personas con varias viviendas acumulan 996.826 euros, lo que supone 450 veces más patrimonio.

Asimismo, la drástica subida de los alquileres recientemente empeora esta situación: un mayor precio de la renta incrementa el capital que los inquilinos ceden a los propietarios, mermando su posibilidad de ahorrar para adquirir una vivienda o aumentar su patrimonio.

El documento también desmitifica la idea de que la falta de riqueza de los jóvenes sea una cuestión estrictamente generacional, apuntando que esta brecha patrimonial responde principalmente a su condición mayoritaria de inquilinos.

Los datos muestran un desplome en la propiedad de vivienda entre los menores de 35 años, que ha pasado del 69,3% en el año 2011 al 31,8% en 2022, perdiendo más de 37 puntos porcentuales en poco más de una década.

El informe subraya que el encarecimiento de los alquileres impide a estos hogares ahorrar para acceder a la propiedad, obligándoles a transferir cada vez más recursos a los arrendadores.

MINISTERIO DE DERECHOS SOCIALES, CONSUMO Y AGENDA 2030/
Gráfica MINISTERIO DE DERECHOS SOCIALES, CONSUMO Y AGENDA 2030 | MINISTERIO DE DERECHOS SOCIALES, CONSUMO Y AGENDA 2030

Finalmente, el estudio advierte que el aumento de los precios del alquiler y la revalorización del parque residencial benefician casi en exclusiva a quienes ya son propietarios, excluyendo a quienes no lo son.

Esta dinámica ha provocado una mayor concentración de la riqueza habitacional en las últimas dos décadas: mientras que en 2002 el 90% de los hogares acumulaba el 65,4% de la riqueza residencial, en 2022 este porcentaje cayó al 58,1%.

Paralelamente, el 10% más rico de la población ha incrementado su porción, pasando de concentrar el 34,5% al 41,9% del total del patrimonio.