Muchos se preguntan por qué la NASA ha decidido sobrevolar la Luna y no volver a caminar sobre ella como ya hicieron con Apolo 11, la misión de 1969 comandada por Neil Armstrong.
Desde que este hito ocurrió han pasado más de 50 años, lo que hace preguntarse: ¿por qué antes sí y ahora no? La respuesta la tiene el geólogo planetario del CSIC Jesús Martínez Frías: "Son varias fases. Igual que con Apolo fueron varias fases, con Artemis igual", explica en declaraciones para Y ahora Sonsoles.
"Estamos en un momento totalmente diferente en el que la tecnología es distinta y los criterios de seguridad hacia la tripulación son mucho más rigurosos. Tanto yo como muchos científicos estamos de acuerdo con esa mayor rigurosidad de la seguridad en la tripulación. Seguramente en 2028, si todo va bien, aterrizarán".
Para eso queda mucho; además, todavía no se puede saber con absoluta certeza porque pueden suceder muchos contratiempos que retrasen la misión. De hecho, ya ocurrió con Artemis II, que estaba prevista para 2024, pero finalmente tuvo que retrasarse por un periodo de dos años debido a una serie de complicaciones.

Objetivos del sobrevuelo lunar
Ahora bien, ¿qué se pretende con este sobrevuelo lunar? Las razones son claras: "Abrir la puerta de entrada a Marte". Así lo explicó el periodista Mario Viciosa en Radioestadio Noche durante el lanzamiento de la misión el pasado miércoles 1 de abril. Aunque a decir verdad, este es el objetivo más ambicioso; antes la NASA tiene otras prioridades, como explorar "el espacio profundo y preparar el terreno para establecer una presencia permanente en la Luna". También persigue otros objetivos adicionales:
- Demostrar la capacidad de los sistemas y equipos para mantener a la tripulación de vuelo.
- Demostrar la viabilidad de sistemas y operaciones esenciales para una misión lunar tripulada. Aquí la NASA incluye "desde sistemas terrestres hasta hardware en el espacio", así como operaciones que van "desde el desarrollo hasta el lanzamiento, el vuelo y la recuperación".
- Evaluar el rendimiento de los datos de vuelo y hardware para futuras misiones.
- Demostrar una "amplia gama de capacidades del Sistema de Lanzamiento Espacial y de Orion que son necesarias para misiones al espacio profundo".
- Verificar que los "sistemas de soporte vital de Orion" puedan mantener "a los astronautas en misiones de mayor duración".
- Permitir que la tripulación practique "operaciones esenciales para Artemis III y posteriores".


