Los máximos responsables del PNV, Aitor Esteban, y el PSE-EE, Eneko Andueza, han querido demostrar con su presentación en el Parlamento Vasco que han superado sus discrepancias y han sabido centrarse en las prioridades, y la vivienda es una de ellas.
En esta 'Proposición de ley de medidas urgentes en materia de vivienda, suelo y urbanismo' se constata que Euskadi dispone de suelo calificado capaz de albergar más de 160.000 viviendas, 75.000 de ellas protegidas, "que no se moviliza por condiciones urbanísticas, económicas y ambientales", de forma que se trata de "recursos que no cumplen su función social y que es necesario movilizar en un contexto de cambios demográficos y económicos acelerados".
Con ese fin, el texto permite reducir la reserva para la vivienda de protección pública del 75% al 60%, con un mínimo del 55% de vivienda de protección social y el resto 5% en vivienda de protección tasada.
Además, se establecen medidas para flexibilizar la implantación de nuevos alojamientos dotacionales en parcelas de equipamiento y en edificios existentes. Además, recoge un régimen sancionador vinculado a los incumplimientos derivados de la declaración de zonas de mercado residencial tensionado.
Sus impulsores han explicado que se pretende ampliar la oferta de vivienda, tanto protegida como de precio libre, a un precio "más asequible". Con ese fin, se contemplan medidas para movilizar suelo, como la creación de una reserva estratégica o la flexibilización de los porcentajes que pueden destinar los ayuntamientos a los distintos tipos de vivienda que se vayan a construir.
Por otra parte, se aligeran los procedimientos administrativos para "construir más y más rápido", con plazos más cortos que, tal como ha indicado Esteban, "permitirán ganar hasta ocho meses" en la tramitación. La nueva ley pretende ayudar a "desbloquear" suelo urbanizable y, según ha precisado Andueza, "controlar la especulación", actuar sobre el mercado residencial tensionado y regular las viviendas turísticas.
El dirigente del PSE-EE ha concluido que "Queremos una Euskadi en la que la vivienda no sea un lujo, sino un derecho asequible", ha manifestado el dirigente del PSE, que ha afirmado que el mercado de la vivienda en Euskadi "requiere de una intervención decidida y coordinada".

