Los hechos se remontan a mayo, cuando una usuaria se duchaba junto a su hija de once años en una ducha individual de un centro deportivo de Getxo. La madre se percató de que había un teléfono móvil en la parte superior, que les estaba grabando.
Según relató en la denuncia, el dispositivo pertenecía a un individuo que se encontraba en otra ducha contigua que, al darse cuenta de que había sido descubierto, abandonó el lugar de forma apresurada tras recoger su terminal de donde lo había dejado grabando. En la huida, el hombre forcejeó con la denunciante y la golpeó con un stick de hockey en un brazo.
La Ertzaintza ha conseguido identificar al hombre, de 47 años y nacionalidad española, por su implicación en los hechos. Se le detuvo por un presunto delito contra la intimidad y se le ocupó el teléfono supuestamente usado para grabar a la denunciante y a su hija. Tras realizar las diligencias oportunas, fue puesto en libertad a la espera de ser citado por la autoridad judicial.

