Entrevista en Más de uno Pamplona

“Voces que cuentan”: historias en primera persona para desmontar el racismo en Navarra

El proyecto, impulsado por Fundación Koine Aequalitas, pone el foco en la convivencia intercultural y la lucha contra el racismo y la xenofobia a través de relatos de vida en primera persona.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

En Onda Cero nos hemos acercado a la jornada de cierre del proyecto “Voces que cuentan”, impulsado por Fundación Koine Aequalitas, una iniciativa que pone el foco en la convivencia intercultural y la lucha contra el racismo y la xenofobia en Navarra. A través de relatos de vida en primera persona, adolescentes, jóvenes y mujeres de origen diverso comparten sus experiencias para desmontar estereotipos y humanizar el fenómeno migratorio. Hemos hablado con Daniel García, técnico de innovación de la entidad, y con Nezhea Chedad, una de las participantes.

El proyecto “Voces que cuentan” nació con una idea clara: poner rostro y emoción a realidades que a menudo se simplifican bajo etiquetas como “inmigración”. Daniel García explica que la iniciativa surge tras la elaboración de unos primeros vídeos de sensibilización centrados en desmontar bulos. Aquellas piezas audiovisuales, trabajadas con distintos grupos vinculados a la entidad, despertaron el interés de varias personas por compartir su propia historia.

De ahí dio el salto al proyecto actual: cinco vídeos en los que seis participantes narran su experiencia vital en primera persona, con un doble objetivo, por un lado, reducir la imagen estigmatizada que pesa sobre adolescentes, jóvenes y mujeres de origen diverso y por otro, fomentar la convivencia intercultural a través del conocimiento mutuo y la empatía.

“Muchas veces hablamos de la inmigración como si todas las personas tuvieran las mismas motivaciones y perfiles”, señala García. Frente a esa visión homogénea, “Voces que cuentan” reivindica que detrás de cada persona hay una trayectoria única, marcada por decisiones complejas, emociones y circunstancias muy distintas.

Una de esas voces es la de Nezhea Chedad. Lleva diez años en Navarra, pero su historia comienza en los campamentos de refugiados saharauis. Siendo menor, fue su madre quien tomó la decisión de salir. Ya de adulta, Nezhea afirma que cualquier persona que vive en un campamento de refugiadossueña con la posibilidad de rehacer su vida en otro país.

Recuerda su infancia en los campamentos como una etapa dura, aunque matiza que cuando se vive esa realidad desde dentro, a veces no se es plenamente consciente de todo lo que falta. Es al salir cuando se toma dimensión de las carencias y del sufrimiento acumulado. En su caso, la llegada a Navarra supuso una oportunidad. Aquí ha podido estudiar y trabajar, y se muestra profundamente agradecida por la acogida recibida.

Sin embargo, migrar no es un proceso sencillo. Nezhea subraya que no se trata de una decisión tomada a la ligera. A menudo está marcada por guerras, vulneraciones de derechos o situaciones de extrema dificultad. Además, el proceso implica una carga emocional intensa: dejar atrás a la familia, saber que una misma ha logrado estabilidad mientras los suyos siguen en condiciones precarias, genera un sentimiento de culpa difícil de gestionar.

Daniel García insiste en que “migrar no es viajar”. No es simplemente hacer una maleta y empezar de cero en otro lugar. Es asumir la carga de lo que se deja atrás y afrontar nuevas barreras en el país de acogida. A veces el foco público se pone únicamente en lo económico, obviando los conflictos, los afectos o los proyectos vitales que también motivan una migración.

En los últimos años, ambos perciben un aumento de los discursos de odio y de la discriminación, especialmente amplificados a través de las redes sociales. Por eso consideran fundamental combatirlos desde el día a día, visibilizando experiencias reales y promoviendo espacios de diálogo.

Los vídeos de “Voces que cuentan” están concebidos para ser utilizados y compartidos. La intención es que no se queden en un cajón, sino que sirvan como herramienta de sensibilización para la ciudadanía. Porque, como recuerda el proyecto, cuando se escucha una historia en primera persona, los estereotipos empiezan a caer.