El proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes en Navarra, que afecta a cerca de 10.000 personas, continúa avanzando, aunque no sin dificultades. Así lo ha explicado Kacem, miembro de la Plataforma de Marroquíes en Navarra y secretario de la Asociación Takaful y Solidaridad, en una entrevista en Onda Cero Pamplona.
Una de las principales conclusiones es la existencia de importantes diferencias según el lugar de residencia. Mientras que en Pamplona existen más recursos y apoyo, en otras zonas como la Ribera las dificultades son mayores. En este sentido, Kacem ha valorado la reciente habilitación de un punto de tramitación en la oficina de Correos de Tudela, que permitirá facilitar el acceso a quienes viven en esa zona, donde reside una importante población migrante, especialmente procedente del norte de África.
Hasta ahora, la centralización de los servicios en Pamplona obligaba a muchas personas a desplazarse, lo que complicaba aún más un proceso ya de por sí complejo. No obstante, las asociaciones reclaman que se sigan abriendo nuevos puntos de atención para acercar los trámites a los municipios.
El plazo para acogerse a esta regularización finaliza el 30 de junio, lo que añade presión a los solicitantes. Entre los principales obstáculos destaca el llamado “papeleo”, al que se suma la falta de información clara. Según Kacem, estas dificultades no afectan únicamente a personas que no dominan el castellano, sino también a quienes lo hablan con fluidez.
Uno de los documentos clave es el certificado de vulnerabilidad, imprescindible para completar el proceso. Actualmente, en Pamplona se tramita a través del Ayuntamiento, pero la alta demanda está provocando retrasos, con citas que ya se están dando para finales de mayo. Esta situación genera nerviosismo entre quienes temen no llegar a tiempo.
Además, aunque existen gestorías y abogados que ofrecen apoyo en la tramitación, sus servicios suponen un coste económico que muchas personas no pueden asumir. En Pamplona, algunas asociaciones están ofreciendo ayuda gratuita, pero en la Ribera la falta de este tipo de recursos agrava la situación, obligando a muchos a recurrir a servicios de pago.
A todo ello se suma la brecha digital. La necesidad de realizar parte de los trámites de forma telemática supone un obstáculo importante, especialmente porque muchas personas en situación irregular no pueden obtener un certificado digital o carecen de conocimientos informáticos.
El proceso se vive con una mezcla de esperanza y angustia. Mientras algunas personas ya han conseguido reunir toda la documentación, otras siguen enfrentándose a dificultades como la falta de padrón o de documentos esenciales.
Desde las asociaciones, el mensaje es claro: paciencia y calma ante un proceso complejo pero esperanzador. La regularización supone una oportunidad clave para miles de personas que aspiran a mejorar su situación y alcanzar una mayor estabilidad en su vida diaria.
