La Asociación Navarra de Apoyo a la Infancia y la Familia (ANAIF) celebra este sábado su décimo aniversario con una jornada abierta al público en Kulturgunea de Berriozar bajo el título “Miradas que entienden, apoyos que transforman”. La cita, que se desarrollará de 9:00 a 13:30 horas, servirá para visibilizar la realidad de niños y jóvenes con neurodiversidad funcional y/o hipersensibilidad neurológica, así como el acompañamiento que reciben sus familias.
En una entrevista en Onda Cero Pamplona, el terapeuta y director técnico de ANAIF, Óscar Arriazu, ha explicado que la asociación lleva una década funcionando formalmente, aunque el trabajo terapéutico y la metodología que aplican se remontan a casi 30 años atrás. Según detalló, ANAIF nació con el objetivo de acercar este acompañamiento a más familias y ofrecer una mirada diferente sobre los llamados “trastornos” del neurodesarrollo.
Arriazu señaló que en los últimos años se ha producido un cambio de paradigma: frente a una visión más clínica y centrada en el diagnóstico, ahora se apuesta por un enfoque social basado en las necesidades y capacidades de cada persona. Conceptos como TDAH o trastorno del espectro autista se integran hoy dentro de una visión más amplia de la neurodivergencia. “Creemos que hay muchas virtudes escondidas dentro de los diagnósticos que el diagnóstico no deja ver”, ha afirmado.
También hemos escuchado el testimonio de Paloma Pérez, madre de un adolescente atendido por la asociación. Pérez relató el impacto emocional que supone para las familias recibir un diagnóstico y enfrentarse a la incertidumbre, el miedo y la incomprensión social. Ha explicado que compartir experiencias con otras familias resulta fundamental para aliviar esa carga y encontrar esperanza.
“Todo el mundo llega con heridas”, resumió, al describir el desgaste emocional que viven muchas familias antes de encontrar apoyo especializado. También denunció las críticas y prejuicios que siguen existiendo alrededor de estos menores, muchas veces derivados del desconocimiento. “Lo más difícil es conseguir que el resto del mundo entienda lo que le ocurre a tu hijo”, aseguró.
Durante la conversación también se abordaron las dificultades en el ámbito educativo. Arriazu reconoció el esfuerzo que están realizando los centros escolares para adaptarse a una realidad cada vez más diversa, aunque advirtió de que lainclusión todavía está lejos de ser plena. A su juicio, el sistema educativo sigue esperando que todos los niños se adapten a un modelo común, cuando debería ser el propio sistema el que acogiera las diferencias.
Sobre el trabajo que realiza ANAIF, el director técnico destacó el carácter integral de la intervención. La asociación no solo trabaja con los menores, sino también con sus familias y con el entorno educativo y sanitario. El objetivo es coordinar a todos los agentes implicados para avanzar en una misma dirección y proporcionar herramientas tanto a los niños como a quienes les rodean.
La jornada del sábado incluirá exposiciones de los terapeutas de la asociación, testimonios personales de familias y una mesa redonda con especialistas de distintos ámbitos, entre ellos salud, universidad y trabajo social. La entrada será libre hasta completar aforo.
Para terminar, Paloma Pérez quiso lanzar además un mensaje de esperanza a otras familias que puedan sentirse perdidas: “Estos chavales pueden encontrar su sitio en el mundo y ser felices”.
