La Guardia Civil y la Policía Foral han detenido a varias personas por su presunta implicación en la agresión a un grupo de militares que seguían la final del Mundial entre España y Argentina el pasado 19 de julio en una terraza de la localidad de Berriozar. Se trata de una operación conjunta que están desarrollando los dos cuerpos policiales, según las fuentes consultadas por Europa Press. El juez ha decretado el secreto de sumario. La agresión quedó grabada en unas imágenes de una cámara de seguridad, en las que se podía apreciar cómo los aficionados de España estaban disfrutando en sus mesas de la final del Mundial, cuando de pronto un grupo de encapuchados irrumpió en el lugar y comenzó a agredirles. Algunos encapuchados portaban barras y otros objetos para cometer la agresión y, tras unos segundos en los que atacaron a los aficionados, se retiraron del lugar. Varias de las personas que estaban en el bar siguiendo el partido resultaron heridas. La Guardia Civil y la Policía Foral asumieron la investigación conjunta de los hechos.
