Entrevistas en Más de uno Pamplona

El caso Vida Nueva llega a los juzgados mientras el centro sigue recibiendo ayudas públicas

Tres denuncias contra el centro Vida Nueva de Ciriza han sido admitidas a trámite en el Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, donde se investigan hechos que podrían constituir hasta diez delitos, entre ellos tortura, trata de seres humanos con fines de explotación laboral y organización criminal. Las víctimas denuncian prácticas coercitivas y situaciones de grave vulneración de derechos.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

Hablamos hoy del centro Vida Nueva de Ciriza. Tres denuncias contra él han sido admitidas a trámite en el Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, donde se investigan hechos que podrían constituir hasta diez delitos, entre ellos tortura, trata de seres humanos con fines de explotación laboral y organización criminal. Las víctimas denuncian prácticas coercitivas y situaciones de grave vulneración de derechos. Nos lo ha explicado en Más de uno Pamplona la periodista de Newtral Noemí López Trujillo.

Las denuncias presentadas por varias víctimas han sido acumuladas en una misma causa judicial, lo que supone un importante avance respecto a la situación anterior, cuando únicamente existía una investigación periodística y un análisis jurídico preliminar para determinar la viabilidad de posibles acciones legales.

Uno de los testimonios más impactantes es el de una mujer que ingresó en el centro en 2004 cuando tenía 16 años. Según relató, fue sometida a una prueba de virginidad exigida por los responsables del centro. Además, aportó documentación que incluye un informe de alta terapéutica en el que, pese a presentarse como un documento clínico, no aparecen referencias a manuales médicos ni criterios sanitarios, sino únicamente citas bíblicas. En dicho informe también se recoge un episodio en el que la joven intentó suicidarse solicitando lejía, un hecho que los responsables atribuyeron a la “rebeldía” y la “ceguera” de la paciente.

La denunciante asegura que, tras ese episodio, no fue trasladada a un hospital ni recibió atención sanitaria especializada. Según la documentación consultada por Newtral, tampoco consta asistencia hospitalaria en su historial médico. Por su parte, el fundador del centro defendió en una conversación telefónica con el medio que, de haberse tratado de un intento de suicidio “serio”, habría requerido tratamiento médico, diferenciando entre intentos de suicidio que considera graves y otros que no.

Las denuncias incluyen además referencias a prácticas como exorcismos, matrimonios forzosos y mecanismos de control psicológico sobre las personas ingresadas. López Trujillo destacó que los testimonios describen un entorno de control absoluto y anulación de la voluntad, circunstancias que dificultan enormemente que las víctimas denuncien incluso años después de abandonar el centro.

Llama la atención que el centro siga recibiendo ayudas públicas. Según la investigación de Newtral, el Gobierno de Navarra ha concedido al centro tres subvenciones que suman 5.668 euros. Noemí López Triujillo ha criticado además la falta de respuesta de los departamentos de Salud y Derechos Sociales a los reiterados requerimientos de información realizados por el medio.