El doctor Ayala dice que esperan un aumento de la mortalidad de algunos tumores debido a la absorción de recursos por parte del Covid y al bloqueo del sistema que ha provocado retrasos en el diagnóstico y tratamiento.
"La pandemia ha supuesto para los pacientes con cáncer un aumento objetivo del riesgo y fuente adicional de miedo. Hemos tratado de crear circuitos seguros en los hospitales y de reducir las visitas presenciales. Es verdad que los pacientes se han autoprotegido bien, pero ha sido fuente adicional de sufrimiento y aislamiento para ellos y sus familias. La única solución es la vacunación lo antes posible de las poblaciones de riesgo, especialmente de pacientes con tratamiento activo" dice el doctor Ayala.
Oncólogos de la región de Murcia calculan que dos de cada diez tumores han quedado sin diagnosticar a causa de la pandemia, por la falta de cribados y el temor de los usuarios a acudir a la consulta.
Los pacientes con cáncer no están incluidos en la primera fase del protocolo de vacunación. Su vacunación está prevista para la segunda fase que se desarrollará entre marzo y junio inicialmente.
El miedo al contagio ha provocado que muchos pacientes hayan retrasado o anulado sus revisiones periódicas, lo que supone, en ocasiones, un retraso en el diagnóstico de nuevas enfermedades.
En concreto, durante el COVID-19, los diagnósticos de nuevos tumores han disminuido entre un 30%-40% en España. A esto se suma el retraso en las cirugías y tratamientos provocados por los colapsos en los hospitales. Todo ello afecta directamente a la población con esta enfermedad, el manejo de los tumores, la supervivencia, el bienestar psicológico y a la calidad de vida del paciente.
Un retraso en un diagnóstico de cáncer puede suponer que el tumor se detecte en un estado más avanzado y, por lo tanto, que aumenten las posibilidades de metástasis, lo que significa que el cáncer puede propagarse de forma más perjudicial a otros órganos del cuerpo.
Además, el retraso de un mes en el tratamiento oncológico puede aumentar la mortalidad en un 6-13% y puede seguir aumentando mientras tratamiento se retrase. Por ejemplo, en cáncer de mama el retraso del tratamiento de 8 semanas puede aumentar la mortalidad en un 17% y el retraso de 12 semanas puede hacerlo en un 26%.
Los cánceres más afectados son los de mama, pulmón, cérvix, cabeza y cuello, colo-rectal y vejiga, lo que supone un 44% de los cánceres diagnosticados en el mundo.
No se puede olvidar que el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en España, en concreto, en 2020, ha sido la tercera, con un 20,4% de fallecidos, superado por las enfermedades cardiovasculares (23%) y las enfermedad infecciosas y parasitarias entre las que se encuentra el COVID19 (20,8%), según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente a diciembre de 20203.
Según datos del Observatorio del Cáncer AECC, el año pasado se diagnosticaron en la Región de Murcia 7.712 nuevos casos de cáncer (3.228 en mujeres y 4.484 en hombres), lo que supone una tasa de 510 por cada 100.000 habitantes, por debajo de la tasa nacional, que se sitúa en 593.
Los últimos datos disponibles del Registro de Cáncer de Murcia muestran que entre los 55 y los 84 años se aprecia que el número de casos de cáncer es notablemente mayor en el hombre que en la mujer, sin embargo entre los 30 y los 54 años de edad es mayor el número de casos en mujeres que en hombres, debido principalmente a la incidencia del cáncer de mama en estas edades.
El cáncer más frecuentemente observado en el hombre es el de próstata (20 por ciento de los casos registrados en hombres), seguido por el de pulmón (15 por ciento de los casos), vejiga (12 por ciento), colon (10 por ciento) y recto (5 por ciento). En la mujer, el cáncer más frecuentemente registrado es el de mama (30 por ciento), seguido por el de colon (9 por ciento de los casos), cuerpo uterino (6 por ciento) y tiroides (5 por ciento), suponiendo todos ellos en conjunto casi la mitad de los casos de cáncer registrados en la mujer.
