Hasta la fecha, el Ministerio de Transición Ecológica, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura, ha incoado un total de 802 expedientes en las zonas 1 y 2 de la cuenca vertiente del Mar Menor por regadío ilegal; de ellos, 577 corresponden a usos privativos de agua sin autorización, con un total de 3,3 millones de euros en concepto de sanción y 649.500 euros en concepto de daños al dominio público hidráulico.
En cuanto a la medida de reposición, la CHS ha precintado y desconectado o cortado el suministro de agua desalada a un total de 7.913 hectáreas de las 8500 hectáreas ilegales detectadas alrededor del Mar Menor.
Por su parte, la Comunidad Autónoma ha obligado a restituir hasta la fecha 889 hectáreas de cultivos sin derecho de riego.
Científicos del Cebas-Csic señalan que la expansión del regadío y su intensificación provocan una mayor recarga del acuífero, la contaminación por nitratos, una mayor descarga directa del acuífero al mar Menor y la aparición de cauces permanentes como la rambla del Albujón que, a su vez, descargan en el Mar Menor.

"Como consecuencia de la expansión del regadío gran parte del Campo de Cartagena está recibiendo entre un 150 y un 300% de entrada de agua de la que se producía en régimen natural" dicen. "Y por eso estiman que existe una relación directa entre la intensificación de la agricultura y los daños en los pueblos costeros y las entradas de nutrientes en riada al Mar Menor porque, entre otras cosas, las transformaciones de suelo se han realizado alterando completamente el suelo y obviando cualquier medida de conservación de suelo".

