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Micol vuelve a demostrar con documentos que no hay nada irregular en la construcción de su casa, piscina y contrato de agua

Ángeles Micol: "Solo les falta escarbar en mi expediente médico"

La edil de Ahora Murcia, Ángeles Micol ha tenido que volver a demostrar hoy con documentos que la casa familiar que hace casi 20 años construyó junto su marido en una parcela de huerta es legal, que la casa dispone de contrato de luz, agua y teléfono para vivienda y no para cuarto de aperos y que la piscina también es legal. Cree que la piscina vendrá repercutida en el recibo de IBI de 2018 porque el fin de obra se comunicó al Ayuntamiento de Murcia el pasado año 2017. Micol también ha tenido que explicar que la casa está rodeada de 200 árboles, entre limoneros y árboles frutales que ella misma plantó porque no había árboles cuando compró la parcela. El huerto de limoneros dispone además de certificado de agricultura ecológica cuya producción vende cada año. Para poder hacer la pequeña piscina, dice Micol que arrancó dos limoneros y plantó otros cuatro. Micol, que no descarta que escarben en su basura o incluso en su expediente sanitario para sacar cualquier cosa contra ella, asegura que está siendo "víctima de una campaña de difamación" de la que se va a defender en tribunales. El despacho de abogados que ha contratado está ultimando las correspondientes querellas y demandas porque, dice Micol "hoy me ha tocado a mi, pero esto le puede pasar mañana a cualquier persona. No se puede permitir el difama que algo queda" y añade "si alguien cree que he hecho algo ilegal o irregular lo que tiene que hacer es ir a tribunales". Micol, que cuenta con el respaldo de todo su grupo municipal, asegura que no se va a rendir "porque soy paciente y constante". Micol está segura de que para determinadas personas es una edil incómoda "y este es el aviso que me están mandando". Micol admite que su familia lo está pasando mal, especialmente su marido que no tiene nada que ver con la política y está viendo como invaden la intimidad de su familia y se vulneran derechos fundamentales como el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.