Un grupo de radicales vigueses intentó entrar en el local de hostelería para agredir a los aficionados del equipo francés. Los responsables del pub cerraron las puertas, pero los ultras gallegos rompieron las ventanas y los cristales de la entrada, mientras los franceses lanzaban objetos contundentes desde el interior del local. Fuentes de la policía nacional limitan los daños personales a pequeñas heridas ocasionadas por los cristales que se rompieron durante el enfrentamiento entre ambos grupos. Uno de los heridos fue atendido en un centro sanitario. El partido de esta noche está declarado de alto riesgo y desde la policía confirman que tienen previsto un amplio dispositivo de seguridad que escoltará a los aficionados franceses desde el centro de la ciudad hasta el estadio de Balaídos. El subdelegado del gobierno en la provincia de Pontevedra, Abel Losada, ha confirmado que hay 20 individuos identificados y ha pedido colaboración a los clubes para acabar con la violencia en el fútbol.