Agentes de Policía Nacional en Santiago de Compostela liberaron el pasado 13 de enero a un hombre toxicómano que llevaba siete días secuestrado y siendo torturado en un narcopiso situado en la rúa do Pombal. El portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Santiago, Juan Manuel Gómez Castro, destaca la actuación de seis agentes uniformados de la Brigada de Seguridad Ciudadana, apoyados por dos agentes de la Policía Judicial (UDEF), subrayando su alta profesionalidad, experiencia operativa y capacidad de negociación en una intervención de alto riesgo.
El suceso se inició tras el aviso de un familiar de la víctima, quien logró comunicar que se encontraba retenida contra su voluntad. Los agentes, que ya conocían al presunto delincuente, negociaron con él hasta conseguir acceder a la vivienda, donde encontraron a la víctima con signos evidentes de malos tratos, lesiones visibles y marcas de haber estado atada con bridas. Posteriormente fue trasladada al hospital, y el operativo concluyó con la desarticulación del punto de venta de droga y el ingreso en prisión del responsable.
Desde el SUP se anuncia la presentación formal de una solicitud para que los agentes intervinientes sean condecorados con medallas al mérito policial, al considerar que este tipo de actuaciones refuerzan la imagen del cuerpo y ponen de manifiesto el riesgo real al que se enfrentan los policías en su labor diaria. Gómez Castro recalca que no es una intervención aislada, sino parte de un trabajo continuado frente al fenómeno de los narcopisos en la ciudad.
La conversación también analiza la problemática estructural del tráfico de drogas en Santiago, especialmente en zonas como el Ensanche, Alfredo Brañas, Santiago de Chile o la rúa da Rosa. Desde el sindicato se reconoce que, aunque la Policía actúa, las investigaciones son complejas y lentas, y que al desmantelar un punto de venta suele aparecer otro en una zona distinta, lo que evidencia un problema persistente ligado al consumo y a la presión delictiva asociada.
En el ámbito de recursos humanos, el SUP alerta de la falta de efectivos en la comisaría de Santiago: la plantilla teórica es de 294 agentes, pero solo están operativos 273. El sindicato reclama la cobertura inmediata de las 21 vacantes existentes, especialmente ante el incremento de actividad previsto por el Año Santo y la alta población flotante de la ciudad. A ello se suma la preocupación por la seguridad en el aeropuerto Rosalía de Castro, que ampliará rutas internacionales, lo que exigirá al menos seis agentes más para mantener estándares adecuados de control y seguridad.
Finalmente, se reivindica que la Comisaría de Santiago sea elevada a “comisaría tipo A”, lo que permitiría disponer de más medios, más personal y unidades especializadas como TEDAX, guías caninos o brigadas específicas. También se plantea la necesidad de contar con una unidad permanente de orden público en la ciudad, ya sea UIP o, como alternativa más realista, una UPR (Unit of Prevention and Reaction), dada la intensa experiencia de Santiago en la gestión de concentraciones y eventos multitudinarios.
La entrevista concluye con un reconocimiento público a la labor de la Policía Nacional y una llamada a las administraciones para reforzar medios, personal y reconocimiento institucional a quienes garantizan la seguridad ciudadana.

