El último informe elaborado por la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV) vuelve a mostrar un panorama desolador del mercado inmobiliario para quien intenta comprar o alquilar una vivienda en la ciudad. El informe, referido al segundo trimestre de este año, habla directamente de una “emergencia habitacional estructural”, con “alto riesgo de derivar en un conflicto social”.
Y es que actualmente en València apenas hay 91 pisos de obra nueva en venta en toda la ciudad, lo que representa menos del 0,02 % del parque residencial. De ellos, solo 15 son VPP lo que supone el 0,0036 % del parque total de València, una cifra que, según el informe, "más allá de lo simbólico, muestra el desmantelamiento funcional de la política pública de acceso a la vivienda". A todo ello hay que sumar que los precios están disparados, con un coste medio del alquiler que ya supera los 1.900 euros al mes.
Construir, cada vez más difícil
El informe también alerta sobre la "imposibilidad creciente" de construir vivienda nueva, no solo a causa de la lentitud burocrática o la escasez de suelo, sino porque los costes de construcción han crecido más de un 30 % desde 2020 y no hay suficiente mano de obra.
La Cátedra alerta de las consecuencias sociales que tiene todo esto, como los cerca de 40 asentamientos chabolistas identificados por las entidades sociales en València, donde más de 200 menores viven sin condiciones básicas.
Como conclusión, el director de la Cátedra, Fernando Cos-Gayón afirma que “la situación ya no es una crisis de acceso. Es una emergencia habitacional estructural, con alto riesgo de derivar en un conflicto social. Y lo más preocupante es que nadie puede decir que no lo sabía. Todo está medido. Todo está dicho. ¿Quién va a hacer algo?”.

