Actualmente, este espacio dispone de 60 puestos, que se complementan con los 174 de la biblioteca municipal , aunque desde el ámbito político se reconoce que estos recursos resultan insuficientes para un municipio que supera los 37.000 habitantes y cuenta con una importante población joven.
En este contexto, desde el grupo socialista se plantea la necesidad de reforzar la oferta de espacios de estudio. Entre sus propuestas, destacan la ampliación de la Casa de la Juventud y la recuperación de la sala A de Vilamuseu como zona habilitada para estudiantes, especialmente en periodos de mayor afluencia.
El PSOE recuerda que en etapas anteriores ya se llegó a habilitar este espacio con varias decenas de plazas adicionales, alrededor de 30 o 40 puestos de estudio individual, como medida complementaria en momentos de alta demanda.
Por su parte, desde el grupo municipal de gobierno, el edil de Juventud, Carlos Soler, defiende que el modelo actual se está ajustando a las necesidades del alumnado. Asegura que la Casa de la Juventud ya ha ampliado horarios en los últimos años y que, en términos generales, ha dado respuesta a la demanda existente en épocas de exámenes.
Además, en relación con la posibilidad de recuperar la sala A de Vilamuseu como espacio de estudio, el responsable municipal considera que no es la opción más adecuada, al tratarse de un entorno menos adaptado que la propia Casa de la Juventud.
El Ayuntamiento insiste en que la ampliación prevista de hasta 70 plazas forma parte de la estrategia para seguir mejorando el servicio y atender los picos de demanda que se producen durante los periodos de evaluación.
