En Benidorm la estación de autobuses empieza el año como la terminó, en una situación de abandono. Lo ha vuelto a denunciar el PSOE. Su portavoz, Cristina Escoda, lamenta que no se pida al polémico empresario que se quedó con la gestión que ésta sea eficiente.
Lamenta que no se sepa qué futuro le depara a esta estación a la que llegan miles de visitantes a diario y pide al Gobierno local que se interese y exija a la empresa que cumpla sus responsabilidades en la explotación.
Por su parte el gobierno local ha respondido afirmando que sí que están pendientes del asunto, que son conocedores de que la empresa tiene un plan para recomercializar el inmueble ampliando la oferta de restauración y ocio de Benidorm, y que están en ello.
Además, la portavoz popular, Lourdes Caselles, le recuerda a su homóloga socialista que ella también formó parte de la legalización del complejo construido por el empresario Enrique Ortiz, que nada tenía que ver con la licencia entregada.
En todo caso, la situación real que ven vecinos y visitantes, es la de una estación sin comercios, sucia, con elementos no operativos y con el mismo aspecto de total abandono con el que lleva años.

