Investigación

Un estudio de la UMH de Elche concluye que los adolescentes que practican fútbol federado tienen más riesgo de apostar que los que practican otros deportes

Se ha realizado con la colaboración de la Universidad de Vigo y de la Universidad Internacional de Valencia

Onda Cero Elche

Elche |

Edificio Rectorado y Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández de Elche.
Edificio Rectorado y Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández de Elche. | Onda Cero Elche

Una investigación realizada conjuntamente por profesores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, de la Universidad de Vigo y de la Universidad Internacional de Valencia ha puesto de manifiesto que los jóvenes que practican fútbol federado presentan una mayor implicación en los juegos de apuestas que quienes practican otros deportes o no están federados.

El estudio destaca la necesidad de incorporar la prevención de las apuestas en los clubes deportivos y las escuelas de fútbol.

Desde la UMH de Elche se ha señalado este lunes que el Mundial de fútbol celebrado este año con sedes en Estados Unidos, México y Canadá de este año ha vuelto a visibilizar la estrecha vinculación entre el deporte y la industria de las apuestas.

El torneo ha batido récords de participación y actividad en las plataformas de juego, llegando a movilizar un volumen económico durante la competición de 3.000 millones de dólares.

El estudio ha contado con la participación de 728 estudiantes de Educación Secundaria de Galicia, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años. Los investigadores han comparado tres grupos: adolescentes no federados, federados en fútbol y federados en otras disciplinas deportivas, como baloncesto, natación, voleibol, balonmano o atletismo.

Los investigadores han recalcado que tradicionalmente se considera que la práctica deportiva constituye un factor de protección frente a las conductas de riesgo durante la adolescencia, pero los resultados obtenidos indican que esa relación depende del contexto deportivo.

Otro de los datos del estudio es que se han observado diferencias en las motivaciones para apostar. Así, los futbolistas adolescentes mostraron una mayor motivación relacionada con la búsqueda de emociones y, en comparación con otros deportistas federados, puntuaciones más elevadas en las motivaciones económicas y sociales.

Además, los análisis exploratorios apuntan a una menor percepción del riesgo asociado a las apuestas.

Para los investigadores, esos resultados pueden relacionarse con la creciente presencia de las apuestas en el universo futbolístico. Las retransmisiones, las redes sociales, los pronosticadores deportivos y los contenidos promocionales contribuyen a presentar las apuestas como una prolongación natural de la afición al fútbol.

“El problema no es el fútbol como actividad deportiva, sino la progresiva normalización de las apuestas dentro de la cultura futbolística”, concluye el informe.