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el contragolpe

Hazme caso

José Manuel Noguera, profesor de Periodismo en la UCAM, nos ofrece su punto de vista sobre la situación de su equipo, el Elche CF

José Manuel Noguera | Murcia | Actualizado el 16/07/2018 a las 15:07 horas

José Manuel Noguera, profesor de Periodismo de la UCAM

José Manuel Noguera, profesor de Periodismo de la UCAM / Onda Cero Elche

En los trece años que llevo de docencia universitaria he perdido la cuenta de las veces que entré en el aula con la clase poco o mal preparada. Pero en todas las ocasiones que esa clase salió bien, o incluso muy bien, fue por la misma razón: el grupo confió en mí. Podían haber dudado de lo que les decía, de por qué y para qué lo decía pero no, me hicieron caso. Ahora les puedo confesar que esas clases no estaban bien preparadas pero eso ya no importa, salieron bien por la sencilla razón de que, por algún motivo, me hicieron caso.

Cuando te hacen caso no vale esa autoridad que surge por el miedo a la represalia o el castigo inmediato, esa te explota en la cara en cualquier momento tarde o temprano; me refiero a la autoridad que emana de la confianza, de la presunción de que tienes delante a alguien capacitado, que quiere lo mejor para ti y que si le sigues te ayudará a conseguirlo. Es una obediencia irracional pero honesta, constructiva. La misma de cuando nos decían “bébete el zumo pronto que se le van las vitaminas…”. Y te lo bebías, aunque en tu foro interno tuvieras serías dudas de que las vitaminas, en una reunión urgente convocada por el líder de las vitaminas de los zumos, hubiesen decidido algo así como: “Tres minutos, se acabó el tiempo. Recoged todo que nos vamos de este zumo”.

En un club normal, de esos que no reciben multas de Bruselas y no les distrae la búsqueda de préstamos para pagar la próxima nómina, los entrenadores duran más de tres minutos. Ante el primer conato de “rebelión en el aula”, un directivo de cierta entidad (que no es lo mismo que el directivo de una entidad incierta) hubiese bajado al vestuario, anticipando su llegada con cualquier vocerío inapropiado y anunciándola con un portazo, para dejar claro al personal que o se toman el zumo o no hay recreo.

Pero Pacheta no llega precisamente para el recreo, sino directamente a los exámenes. El currículum de Pacheta va por barrios. Si preguntas en Oviedo, excelente; si lo haces en Cartagena, bien; si es en Alicante, para olvidar. A esta suma, que nos da de media más o menos un “ya veremos”, hay que añadir la última experiencia en Tailandia, que para mí es decisiva. Todas las personas que conozco han vuelto de ese lugar porque fueron de vacaciones, así que alguien que viene de allí de trabajar me merece todos los respetos.

Decía recientemente el compañero Joaquín Martínez, en una de las mejores tertulias futbolísticas televisivas que conozco, que Pacheta siempre va de frente y tiene una única obsesión cuando llega a un club: que le hagan caso. Que el futbolista confíe en él. No es ni mucho menos una mala premisa si llegas para el puesto de entrenador.

Seguro que cuando Pacheta se ha presentado en el vestuario, le ha dicho a cada uno de los jugadores una cosa muy sencilla: “Hazme caso”. Y de la respuesta que le den (en el campo, no en el vestuario), dependerá todo a partir de ahora. Hazme caso.

José Manuel Noguera es profesor de Periodismo en la UCAM