El Villarreal CF tuvo una discreta actuación en el triangular amistoso disputado ayer, 31 de julio, en el estadio Carlos Tartiere, donde se enfrentó al Genoa y al Real Oviedo. El torneo, celebrado en el marco del centenario del club ovetense y con un emotivo homenaje a Santi Cazorla, sirvió como parte de la preparación del equipo de Marcelino García Toral de cara a la temporada 2025-26, pero dejó más sombras que luces.
En su primer partido, el Villarreal fue superado con claridad por el Genoa, que se impuso por 3-1. Norton-Cuffy, Vitinha (de penalti) y Gronbaek marcaron para los italianos, mientras que Kambwala anotó el único tanto amarillo. El propio central tuvo que retirarse lesionado con evidentes gestos de dolor en la rodilla, una lesión que podría dejarle fuera de los primeros partidos de liga.
Más tarde, el Villarreal se midió al Real Oviedo en un encuentro plano, marcado por el escaso ritmo y la falta de ocasiones claras. El 0-0 final reflejó la poca intensidad del choque, donde lo más destacado fue la simbólica presencia de Santi Cazorla, que disputó algunos minutos ante el equipo que lo consagró como futbolista.
Doble castigo: la lesión de Kambwala
La lesión de Kambwala se suma a la ya conocida baja de Logan Costa, lo que obliga al club a acelerar la incorporación del central Santiago Mouriño, quien está previsto que se sume a la plantilla en los próximos días.

