Los carburantes y los fertilizantes son un 90% y un 82% más caros que en 2020, respectivamente, una subida que está elevando los costes de producción de agricultores y ganaderos valencianos. LA UNIÓ alerta de que el incremento resulta especialmente preocupante durante el verano, cuando aumentan las necesidades de agua, energía y determinados insumos.
La subida de los costes tiene un impacto especialmente elevado durante los meses de verano. En los cultivos de regadío, aumentan las necesidades de agua y, con ellas, el gasto energético del bombeo, además de la inversión en fertilizantes, tratamientos y maquinaria. En las explotaciones ganaderas, el mantenimiento diario de los animales obliga a asumir gastos constantes en alimentación, electricidad, carburantes y servicios veterinarios.
LA UNIÓ advierte de que este incremento no se refleja de forma proporcional en los precios que reciben los productores. Por ello, reclama una aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria para evitar que agricultores y ganaderos asuman una parte desproporcionada de los sobrecostes y garantizar una remuneración justa por su trabajo.
Entre sus principales reivindicaciones, la organización plantea la creación de un gasóleo profesional agrario con una fiscalidad reducida, además de medidas para rebajar la factura energética de las explotaciones y del regadío. También pide actuaciones frente al encarecimiento de los fertilizantes y una estrategia que permita reducir la dependencia exterior de materias primas esenciales para la producción agraria.

