La Guardia Civil ha detenido a tres personas por presunto tráfico de reptiles protegidos tras realizar dos registros en Jérica y Sot de Ferrer. Los arrestados operaban como una empresa dedicada al envío de animales, pero supuestamente utilizaban esta actividad para comercializar especies protegidas y criar ejemplares de forma clandestina.
Utilizaban contactos de diversos países de América, África y Asia para obtener especímenes extraídos directamente de su entorno. También criaban ejemplares de forma clandestina sin dar cuenta a la autoridad administrativa del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Posteriormente, los ejemplares eran trasladados a varias ferias europeas donde la venta ilícita se compatibiliza dentro del mercado legal aprovechando el limbo jurídico que existe en lo referido a documentación que certifica el origen de estos animales.
En total, los agentes han intervenido 209 reptiles, de los que 110 están protegidos en distintos grados por el convenio de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Entre ellos se encontraba una iguana endémica de las islas Fiyi en grave peligro de extinción. También se han localizado incubadoras, terrarios y material utilizado para el transporte y la cría de los animales.
Durante los registros se han incautado además cuatro pistolas sin licencia, cerca de 200 cartuchos, un rifle de aire comprimido, una táser y una defensa extensible, además de dispositivos electrónicos y documentación. Los tres detenidos, dos hombres y una mujer, están acusados de organización criminal, delitos contra la fauna, contrabando, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas.

