La Diputación de Castellón ha reforzado su colaboración con los Obispados de Segorbe-Castellón y de Tortosa mediante la firma de más de 20 convenios desde 2024, con una inversión global que ya alcanza los 2,3 millones de euros destinada a la conservación del patrimonio eclesiástico de la provincia.
La presidenta de la institución provincial, Marta Barrachina, ha destacado que el objetivo es “seguir protegiendo y promoviendo el patrimonio artístico y cultural del territorio”, subrayando el valor de iglesias y ermitas como parte esencial de la identidad cultural y turística de los municipios.
Según ha explicado el diputado de Cultura, Alejandro Clausell, estas actuaciones permiten restaurar y rehabilitar espacios religiosos cuya conservación “repercute directamente en la calidad de vida de los vecinos y en la puesta en valor del patrimonio local”.
Entre las principales inversiones destaca la restauración del santuario de Sant Joan de Penyagolosa, con 1,28 millones de euros en dos convenios, así como actuaciones en el nuevo templo de Benicàssim, la parroquia de Barracas o la iglesia de la Vall d’Almonacid, entre otros municipios.
Además, se han financiado trabajos de iluminación, reparación de cubiertas, restauración de campanarios y recuperación de pinturas murales en diferentes parroquias de la provincia.
La Diputación prevé seguir ampliando estas actuaciones con una nueva modificación de crédito de 80.000 euros destinada a nuevos convenios de restauración en Castellfort, Boixar y Zorita, que se debatirá en el próximo pleno provincial.

