En Sueca, ya se ha abierto al tráfico la antigua travesía de la N-332, después de las obras de humanización realizadas por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Un proyecto que ha superado los 4 millones de euros y con el que se ha pretendido adecuar al tránsito de peatones y bicicletas un tramo de cinco kilómetros de esta carretera nacional a su paso por la capital de la Ribera Baixa.
El resultado final evidencia la integración de esta vía en el entramado urbano, con la ampliación del espacio dedicado a la movilidad activa en detrimento del vehículo privado a motor.
Desde el Ayuntamiento, la primera teniente de alcalde Pilar Moncho, ha querido agradecer la paciencia de la ciudadanía durante todos estos meses que han durado las obras, así como pedir disculpas por las molestias ocasionadas.
Actualmente, el vial es de titularidad estatal y se espera que próximamente pase a ser municipal, es decir, que se convierta en una calle más de Sueca.
