La Guardia Civil ha detenido a los integrantes de un grupo criminal que trataron de secuestrar a una mujer que se encontraba en su domicilio. El perro de la víctima atacó a uno de los autores e impidió la culminación del delito.
El 30 de octubre, una mujer denunció que, tras escuchar ruidos en la puerta de su domicilio de la localidad de Polinyà de Xúquer, giró la manivela y recibió un fuerte empujón. Afirmó que un hombre desconocido y de acento del este irrumpió en el recibidor de su domicilio y, cogiéndola del brazo con fuerza, le gritó «vente conmigo». En ese momento, el perro de la denunciante mordió al autor de los hechos en la pierna. Como consecuencia de estos hechos, la víctima necesitó asistencia sanitaria debido a las lesiones en labios, brazos y codo.
Los agentes comenzaron a visionar las cámaras de seguridad con las que cuenta la localidad y pudieron corroborar estos hechos. Se pudo verificar que el ilícito fue cometido por cuatro personas encapuchadas que funcionaban como una organización en la que cada componente tenía un rol definido. Además, gracias a un policía local que salió a la calle al escuchar los gritos de auxilio de la víctima, pudo averiguarse la matrícula del vehículo que utilizaron en la huida.
Así dio comienzo a la Operación ‘Nidorino’. Investigando la matrícula, el vehículo pertenecía a una empresa de alquiler cuyo arrendatario constaba un vecino de Algemesí. Dicho vehículo apareció calcinado y sin placas de matrícula en la localidad de Benicull de Xúquer. El arrendatario fue a denunciar el robo del citado vehículo, pero, ante las incoherencias de su declaración, los agentes lograron averiguar que lo alquiló para su sobrino, que carecía de permiso de conducir, todo ello a cambio de 50 euros, y que fue él quien le aseguró que le habían sustraído el vehículo. Al entrevistarse con él, se encontró la vestimenta del sobrino que coincidía exactamente con la de uno de los autores de las imágenes de seguridad.
Primera fase de la operación
En noviembre de 2025 se procede a la detención de este individuo. Se trata de un hombre de 21 años y nacionalidad española y vecino de Algemesí. Se le atribuyen los siguientes delitos: organización delictiva, secuestro, daños en vehículo, falsificación documental y contra la seguridad vial.
Los agentes investigaron el círculo del detenido y se pudo verificar que dos de ellos coincidían por fisionomía y vestimenta con los que aparecían en las imágenes de las cámaras de seguridad.
Segunda fase de la operación
En diciembre de 2025, tras numerosas pesquisas, se procede a la detención de dos hombres de 20 y 21 años, nacionalidad española y vecinos de Algemesí por los delitos de organización delictiva, secuestro y daños en vehículo.
Así, la investigación se centró en la identificación y localización del tercer y último implicado en los hechos. Se realizaron gestiones con centros de salud de la provincia de Valencia para verificar si se había presentado algún sujeto con una mordedura en una pierna. Aunque no se hallaron registros, el personal sanitario de un centro de Valencia recordaba que un hombre con acento del este coincidía con estos hechos, pero que no les aportó la documentación.
Los agentes solicitaron a la Policía Local de Valencia el padrón de ciudadanos ubicados en ese centro médico, de entre 30 y 45 años y de nacionalidades de Europa del Este. Tras un enorme cribado, se realizó un reconocimiento fotográfico en el que la víctima reconoció sin ningún género de dudas a su atacante.
Tercera fase de la operación
Por todo ello, se procede a la detención de un hombre de 40 años y nacionalidad ucraniana, vecino de la localidad de Valencia por los siguientes delitos: organización delictiva, secuestro y daños en vehículo. A pesar del tiempo transcurrido, el detenido presentaba las marcas de la mordedura en la pierna derecha.
En cuanto a los motivos para la comisión de estos hechos, los investigadores se plantean la hipótesis de que los autores de Algemesí, que conocían a la pareja de la víctima (de la misma localidad), sabían de su alto nivel de vida, por lo que contratarían al cuarto detenido para que ejecutase la acción a cambio de una cantidad de dinero.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Área de Investigación de la Guardia Civil de Sueca.

