El Ayuntamiento de Carcaixent ha consolidado su solvencia económica al cerrar el ejercicio 2025 con un resultado positivo de 4,2 millones de euros y una deuda cero.
Pese a ello, si no consigue aprobarse un presupuesto para este 2026 y se siguen prorrogando las cuentas municipales, la reactivación de las reglas fiscales por parte del Ministerio de Hacienda les obligaría a aplicar medidas de ajuste y paralizaría proyectos vitales para el día a día de la ciudadanía.
La alcaldesa, Carolina Almiñana, pide a los grupos de la oposición, que disponen del borrador del presupuesto desde el pasado mes de marzo, que antepongan el interés general de Carcaixent a las estrategias partidistas, con el fin de evitar un bloqueo administrativo. Bloqueo que afectaría: a la actualización del servicio de limpieza viaria (PROCARSA) y el nuevo contrato de recogida de basura, a inversiones en la mejora de calles, plazas y centros escolares, a la aportación municipal necesaria para la rehabilitación del Teatro Don Enrique o a las subvenciones destinadas a asociaciones y colectivos.
