El Archivo Municipal de Alzira recorrerá todas las escuelas durante el curso 2026-2027 con una exposición itinerante de ocho paneles que repasa el siglo y medio transcurrido desde que Alfonso XII concedió el título de Ciudad en la capital de la Ribera Alta.
El 8 de agosto de 1876, el rey Alfonso XII concedía a Alzira el título de Ciudad. Ciento cincuenta años después, la ciudad quiere que aquella efeméride no sea solo una fecha en el calendario, sino una ocasión para redescubrir como se ha ido construyendo la localidad que conocemos hoy. Con ese propósito, el Archivo Municipal ha puesto en marcha "Alzira 1876–2026: 150 años construyendo ciudad", una iniciativa divulgativa que llevará el relato de siglo y medio de transformaciones directamente a las aulas.
La actividad principal es una exposición itinerante formada por ocho paneles que recorrerá todos los centros educativos de la ciudad a lo largo del curso 2026-2027. La idea es acercar a los más jóvenes los grandes cambios que ha vivido Alzira en este periodo y despertar entre el alumnado el interés por la historia local. “Para nosotros es muy importante divulgar este tipo de efemérides porque Alzira es una gran ciudad y un gran pueblo”, señalaba el regidor de Patrimonio Histórico y Archivo, Xavi Pérez.
El punto de partida de la muestra es una idea que los paneles subrayan desde el primer momento: Alzira ya era ciudad mucho antes de obtener el título. De hecho, cuando Alfonso XII lo concedió, no hacía más que poner sello oficial a una realidad construida a lo largo de siglos. Desde la conquista de Jaime I, en 1242, la localidad había sido una de las principales villas reales valencianas, favorecida por una situación estratégica borde el Júcar y a medio camino entre València y Xàtiva. Su crecimiento durante el siglo XIX como cabeza de partido judicial y centro de servicios no hizo sino confirmar el que los alcireños y alcireñas ya consideraban evidente: que su era la capital de la Ribera.
A partir de aquel 1876, los paneles despliegan las grandes transformaciones de la Alzira contemporánea, repartidas por temas. Hay lugar para la expansión del cultivo de la naranja, que convirtió la ciudad en un gran centro exportador y cambió la economía; para la evolución de la sanidad y los servicios públicos, de las epidemias del siglo XIX hasta el Hospital de la Ribera; para los cambios en el gobierno municipal, reflejo del trayecto político del país desde la Restauración hasta la democracia; y también para la vida cotidiana, las transformaciones demográficas, el desarrollo cultural y un crecimiento urbano siempre marcado por la relación de Alzira con el Júcar, fuente de prosperidad pero también de riadas.
Todo, a través de documentos originales del Archivo Municipal, fotografías históricas, carteles, planos y objetos patrimoniales que permiten seguir de cerca cómo han evolucionado el trabajo, la salud, la educación, las fiestas o el paisaje urbano hasta configurar la Alzira de hoy. Cada panel incorpora, además, un código QR con una explicación en audio de los contenidos, de forma que la visita resulto accesible tanto para el alumnado como para el público general.
La exposición estará unas dos semanas en cada centro educativo, y hasta el mes de septiembre en la segunda planta del Ayuntamiento. En palabras del alcalde, Alfons Domínguez: “el Archivo reafirma su compromiso con la conservación y la difusión del patrimonio documental de Alzira, y convierte la efeméride en el que quiere ser: una oportunidad porque toda la ciudad —y, especialmente, las nuevas generaciones— redescubra su historia reciente y repienso qué papel quiere jugar, como capital de la Ribera, en los próximos años”.
En Más de Uno La Ribera hemos hablado con Carles Capellino, archivero municipal de Alzira.
