El timo del "nazareno"

La Guardia Civil de Alicante detiene a una persona por estafar a una empresa de Mutxamel

El estafador habría obtenido unas ganancias de 36.000 euros y el empresario se enfrenta a importantes pérdidas de género

Pepe Requena

Alicante | 16.11.2020 16:35 (Actualizado 16.11.2020 16:37)

Un investigador de la Guardia Civil
Un investigador de la Guardia Civil | Guardia Civil Alicante

Las actuaciones se iniciaron en el mes de octubre de 2020, a raíz de una denuncia interpuesta por un productor hortofrutícola de Mutxamel. El empresario comenzó el pasado año a trabajar con una empresa afincada en la localidad de Archena (Murcia) dedicada supuestamente a la compra y venta de fruta.

Cuando la confianza entre ambos proveedores ya estaba afianzada, tras la realización de varios encargos, la empresa murciana realizó un pedido de 24.000 kilos de albaricoques. Tras varios meses exigiendo al comprador el pago de la mercancía al comprador sin éxito, el propietario de la empresa alicantina decidió formalizar la denuncia, ya que la estafa le suponía pérdidas de 24.000 euros.

El método empleado por el estafador se conoce como el Timo del Nazareno. Es una modalidad delictiva usada tradicionalmente que suele darse entre empresas reales o ficticias. El timador (conocido como el nazareno) se gana primero la confianza de la empresa proveedora con pequeños pedidos y una vez generada esa familiaridad, se realiza un pedido mucho mayor. Recibido el producto, el llamado "nazareno", revende la mercancía y desaparece.

El equipo ROCA de Ibi (especializado en robos en el campo), en colaboración con el Área de Investigación de la Guardia Civil de San Juan, establecieron conjuntamente un equipo de investigación para esclarecer los hechos. Los primeros resultados se obtuvieron tras gestiones con las aseguradoras del ámbito agrícola.

Se dieron cuenta que en el pasado mes de mayo una empresa exportadora de Molina de Segura (Murcia) habría sufrido pérdidas de 12.000 al trabajar con la misma empresa de Archena. En este caso el modus operandi fue distinto ya que el presunto estafador acordó en exportar a Verona (Italia) 21.600 kilogramos de limones valorados en 20.500 euros.

Aunque el envío se realizó, la cantidad de mercancía que recibió el empresario italiano fue inferior a la pactada, en concreto de 18.600 kilogramos. Además, parte del género estaba en condiciones de putrefacción. Finalizada la fase de investigación, los agentes del Equipo ROCA Ibi y del Área

de Investigación de San Juan procedieron a la localización y detención del presunto autor de las estafas. Se trata de un hombre de 60 años de edad, de nacionalidad española.