Durante más de treinta años, Manuel Avilés ha sido la voz que recomienda, analiza y desmenuza libros cada martes en Más de uno Alicante. Su criterio literario, siempre afinado, siempre honesto, lo ha convertido en un referente para oyentes y autores que han pasado por el espacio dirigido por Luz Sigüenza.
Esta vez, sin embargo, cambia el foco. No viene a hablar de otro escritor. Viene a hablar de sí mismo. Y no es habitual.
En Cuarenta años de Cárcel, sin redención, Avilés firma una obra que trasciende el género memorialístico para convertirse en una confesión sin maquillaje. El libro se sostiene sobre una poderosa dualidad: por un lado, el retrato social de una España que ha mutado desde la dureza de la posguerra y los internados religiosos hasta las tensiones más ásperas del sistema penitenciario; por otro, una dimensión íntima que humaniza y equilibra el relato.
Con estilo directo, sin concesiones y con la autoridad de quien estuvo al frente de prisiones en algunos de los momentos más convulsos, Avilés desciende a los sótanos de la democracia: la lucha contra ETA en Nanclares de la Oca, los motines en la cárcel de Alicante, la violencia estructural, la negligencia institucional. No hay voluntad de ajuste de cuentas, sino de dejar constancia. De contar lo que vio. De explicar lo que vivió.
Pero el libro no se queda en la crudeza. Encuentra su contrapunto en un diálogo personal con su “amor tardío”, que aporta una inesperada delicadeza al conjunto. Esa tensión entre la aspereza del mundo carcelario y la calidez de los sentimientos finales construye un clima literario singular: incluso entre ruinas, parece decirnos, cabe la esperanza.
Quienes le conocen desde hace décadas reconocen en estas páginas la misma honestidad intelectual que ha caracterizado siempre su mirada crítica en la radio. Solo que ahora el objeto de análisis es él mismo. Y eso exige una valentía distinta.
Este fin de semana, Avilés presenta la obra en El Pedernoso, en el marco del festival Quijote Negro e Histórico. Un escenario literario idóneo para un libro intenso, incómodo y necesario. Un libro que no busca redención, sino verdad.
