La ruptura en el grupo municipal se ha evidenciado desde primera hora de la mañana con la llegada separada de los concejales al Palacio de Cibeles.
Por un lado, ha accedido juntos Javier Ortega Smith, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, los tres suspendidos cautelarmente de militancia. Por otro, lo han hecho de forma independiente Arantxa Cabello y el secretario general del grupo, Fernando Martínez Vidal, que respalda a la edil como futura portavoz.
Pese a haber sido destituido por la dirección nacional que encabeza Santiago Abascal, Ortega Smith ha ejercido como portavoz durante el Pleno, amparado en que el Ayuntamiento sostiene que solo el grupo municipal puede formalizar su cese.
Antes de entrar en la sesión, Ortega se ha reafirmado en su cargo y ha lanzado un mensaje a la cúpula del partido al advertir de que algunos "tendrán que plantearse si la división es lo más conveniente", insistiendo en que su prioridad son los problemas de la ciudad.
Ya en el Pleno ha intervenido con normalidad desde la tribuna en una pregunta dirigida al alcalde sobre empadronamientos ilegales. En su respuesta, el regidor, José Luis Martínez-Almeida, ha evitado mencionar la crisis interna de Vox pero ha tirado de ironía al recordarle que en 2019 se empadronó en San Cugat para concurrir a las elecciones generales mientras era candidato al Ayuntamiento de Madrid.
Cabello reconoce una "fractura total"
A su llegada al Pleno, Cabello ha reconocido ante los medios que asume la responsabilidad encomendada por la dirección nacional y ha asegurado no tener "ningún tipo de animadversión" hacia sus compañeros. No obstante, admitió que "desde el punto de vista político, evidentemente sí hay una fractura".
Según la edil, el grupo está "inmerso en un procedimiento" para ejecutar la resolución del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), órgano que la designa como portavoz tras la suspensión cautelar de Ortega Smith. Sin embargo, para hacer efectivo el relevo se requiere una votación con mayoría dentro del grupo municipal, respaldo con el que no cuenta actualmente.
Ante esta falta de mayoría, se ha activado un procedimiento administrativo y jurídico que incluye diez días para alegaciones y plazos adicionales para recursos. Según sus cálculos, el proceso se prolongará aproximadamente un mes. Cuando exista resolución definitiva, los concejales que no acaten la decisión del CEN pasarán a la condición de no adscritos.
Votaciones separadas y tensión en la bancada
Hasta que se resuelva el conflicto, los cinco concejales votarán de forma individual, recordando que fueron elegidos por los ciudadanos al margen de su situación interna en el partido. Durante la sesión, la bancada de Vox ha mantenido rostros serios y escasa interacción.
En las votaciones se han visualizado dos bloques claros: Ortega Smith, Toscano y Ansaldo por un lado; Cabello y Martínez Vidal por otro. En algunas iniciativas han coincidido en el sentido del voto, pero la división política ha quedado patente.

