Arte

Mario Martínez, Sergio Barrio y Adrián Gómez ganadores del Premio Proarte

Los galardones remarcan el papel esencial de la cultura y ponen el broche a una iniciativa sostenible en la que han participado estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca.

Onda Cero Palencia

Palencia | 22.06.2023 18:11

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Mario Martínez, Sergio Barrio y Adrián Gómez ganadores del Premio Proarte | PROSOL

El jurado de la tercera edición del Premio PROARTE, que entrega PROSOL, ha tomado ya su decisión. Los jóvenes artistas Mario Martínez (Salamanca, 2003), Sergio Barrio (Asturias, 2002) y Adrián Gómez (Jaén, 2001) son este año los ganadores gracias a sus obras ‘Tintas del Café’, ‘Khoni’ y ‘ReCt-CoFf23’. El jurado, formado por el ilustrador y humorista gráfico José María Nieto, la directora creativa del Estudio de Diseño PobrelaVaca, Ana María Hernández, y el artista y diseñador Félix Rodríguez (Mr. Ze), tomó su decisión después de que los miembros del equipo PROSOL, implicados por vez primera en la decisión final, eligieran previamente sus cuatro propuestas favoritas entre las nueve finalistas.

Tras analizar de cerca los trabajos y deliberar, los miembros del jurado destacaron “el desarrollo de técnicas muy trabajadas e integradas en el propio objeto”. ‘Tintas de Café’ resultó ser la ganadora absoluta “por la laboriosidad que su autor ha imprimido en el proceso”.

La obra plantea un homenaje a la riqueza histórica y a la diversidad cultural del café y se vale de diversas ilustraciones para transportar al espectador a los orígenes de esta popular bebida y su legado en diferentes culturas. Por vez primera desde su creación, el Premio PROARTE destacó tres trabajos en vez de otorgar un solo ganador, una forma de remarcar la excepcionalidad de un año muy importante para la compañía, que está celebrando su 25 aniversario. De ‘Khoni’, la obra elegida en segundo lugar, el jurado resaltó “la forma de jugar con el objeto y dotarlo de valores escultóricos” junto a la buena utilización de la técnica japonesa de kintsugi, una forma ancestral de dotar de valor a objetos ajados por el tiempo resaltando con polvo de oro las marcas derivadas del uso y dando origen así a una nueva pieza “rota, rallada, sucia y desgastada, que busca reflejar la historia de lo que fue la cafetera”, explica su autor. Por su parte ‘ReCt-CoFf23’, la obra galardonada con el tercer premio transforma una vieja cafetera en una lámpara, una forma en la que su creador pretende llamar la atención “y arrojar luz” sobre los efectos del cambio climático en la sociedad. El jurado resaltó tanto esa concepción como la capacidad para transformar el objeto y darle otro uso.

Al coincidir la tercera edición del certamen con el 25 aniversario de PROSOL, la empresa le ha querido dar un cariz especial al concurso. Para ello buscó el apoyo de la única Facultad de Bellas Artes de Castilla y León, la de la Universidad de Salamanca, y planteó entre sus alumnos el desafío de transformar en una pieza artística nueve cafeteras utilizadas como banco de pruebas que, de otra manera, hubieran terminado en el reciclaje. Además, se incorporó la novedad de otorgar a los participantes absoluta libertad creativa, frente a las dos ediciones anteriores en las que se había optado por la modalidad de pintura.

De esta manera, y utilizando las viejas cafeteras como fuente de inspiración, los jóvenes estudiantes abordaron su transformación desde diferentes ángulos, lo que se tradujo en nueve creaciones absolutamente diferentes gracias a la utilización de distintas técnicas. Mario Martínez, Sergio Barrio y Adrián Gómez suceden a la artista cántabra María Villacorta, la ganadora del II Premio PROARTE, y recibirán su premio próximamente en un acto que se celebrará en la sede de PROSOL.

La entrega de los premios, dotados en esta ocasión con 800, 450 y 250 euros respectivamente, pondrá el broche a una iniciativa concebida para remarcar el papel esencial que la cultura juega como motor de progreso, ponderando el talento de las nuevas generaciones de artistas españoles y haciendo realidad la transformación de un aparente residuo -una cafetera en desuso- en una pieza de valor. A través de este certamen, PROSOL trata de dar valor al talento y el esfuerzo de la comunidad artística y, al tiempo, generar un valor artístico único y fomentar el respeto por el entorno. Este galardón artístico profundiza en la vocación social de la empresa, materializada en otra serie de programas desarrollados en ámbitos como la alimentación saludable, la salud de las personas que integran su plantilla, la captación y retención de talento o la conciliación familiar y laboral, entre otros.