La leonesa Nuria Santos Mateos ha regresado de Shanghái convertida en doble campeona del mundo de tenis de mesa para personas con párkinson, después de conquistar los títulos individuales y de dobles. Un éxito deportivo tras la que vive una historia de superación que la propia protagonista ha compartido en una entrevista en La Brújula de Radioestadio de Onda Cero León.
Su relación con la enfermedad comenzó de una manera inesperada. Nuria Santos competía en Primera División cuando varias personas con párkinson le pidieron ayuda para entrenar. Aunque inicialmente tuvo dudas por no contar con formación específica sobre la patología, decidió prepararse y aceptar el reto. Sin embargo, poco después, cuando ya trabajaba con aquel grupo, recibió su propio diagnóstico.
«No pude terminar la temporada con ellos porque me lo diagnosticaron a mí», ha recordado la deportista, que atravesó entonces un momento especialmente complicado. Fueron sus hermanos quienes la animaron a participar en un campeonato celebrado en Antequera, donde consiguió imponerse y comenzó una nueva etapa deportiva.
Aquella experiencia fue el punto de partida de un proyecto que hoy va mucho más allá de la competición. Junto a Luis Alberto, Santos impulsó el club el Club de Tenis de Mesa Neuroping, que utiliza el tenis de mesa como herramienta de actividad física, convivencia e integración para personas con párkinson.
La campeona mundial asegura que los progresos de sus compañeros son su principal motivación. «Cuando les veo digo: si aquí están es porque se encuentran mejor y tienen un motivo por el que venir», ha explicado. Para Santos, los entrenamientos se han convertido también en un espacio de encuentro donde compartir experiencias y afrontar las dificultades asociadas a la enfermedad.
Sin embargo, su éxito internacional contrasta con las dificultades económicas del proyecto. La deportista denuncia que las instalaciones se están quedando pequeñas, que no reciben las ayudas que necesitan y que deben costearse los desplazamientos a los campeonatos, incluidos los gastos de los acompañantes.
También reclama un mayor reconocimiento deportivo para quienes padecen esta enfermedad. Santos considera necesario que las competiciones contemplen adecuadamente a los deportistas con párkinson y que reciban un trato equiparable al resto de participantes.
Su próximo objetivo pasa por continuar compitiendo y conseguir nuevas oportunidades en campeonatos estatales. Y, aunque reconoce las dificultades de clasificación deportiva que supondría, no renuncia a una aspiración todavía mayor: llegar algún día a los Juegos Paralímpicos.
«No hay nada imposible, lo estoy viendo y voy a luchar por abrir camino para el resto de personas», ha asegurado.
Mientras tanto, la doble campeona mundial continúa entrenando y agradeciendo la colaboración de los compañeros y rivales que facilitan su participación en las competiciones ordinarias. Una trayectoria que ha recibido el cariño de León, donde familiares, amigos y compañeros la recibieron emocionados a su regreso en la estación de tren.
«Ver a tanta gente recibiéndote es muy emocionante», ha reconocido.

