APAG Guadalajara junto a ASAJA Toledo y Madrid presentaban ayer una reclamación patrimonial ante la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) por los daños provocados por las inundaciones de fincas agrícolas y ganaderas en las cuencas del río Tajo y sus tributarios en las provincias de Guadalajara, Madrid y Toledo.
Consideran que las crecidas han sido debidas al estado de los cauces por falta de limpieza y mantenimiento así como a los desembalses ordenados por el organismo de cuenca durante el mes de marzo.
El presidente de APAG Guadalajara, Juan José Laso, recuerda que llevan más de 4 años reclamando a la Confederación que se ocupe de la limpieza de cauces pero hasta el momento, no se ha producido y el agua, al encontrar tapones, busca otros caminos a través de las tierras de labor en las cuencas del Tajo: en el recorrido de los ríos Henares, Tajuña, Sorbe, Bornova o Gallo; a los que se añade el río Mesa que depende de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Laso estima daños valorados en cerca de 2 millones de euros en unas 2.000 hectáreas de cultivos de espárragos, trigo, cebada, colza o lechosas.
También hay daños en motores o sistemas de riego o caminos rurales.

